Monday, November 02, 2026

La crisis económica y el entorno no habilitante de las ONG

 


La crisis económica y el entorno no habilitante de las ONG en Colombia

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales: Gerencia del Desarrollo Social

Universidad de Antioquia

Magíster en Ciencias de la Educación: 0pción Desarrollo Social

Universidad París XII

Exdirector ejecutivo de la Fundación Bien Humano

Expresidente del Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG

Luijus34@gmail.com

@LuisJulianSalas

Blogs en Google: Familia y Otros; Juntas Directivas ONG; ONG y Gerencia Social

Medellín - Colombia

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La crisis económica y el entorno no habilitante de las ONG en Colombia no es una situación solo del presente, viene gestándose desde hace varios años por diversas situaciones y circunstancias. No afecta por igual a todas las ONG. Afecta más a las ONG de Primer Piso que carecen de un patrimonio y de ingresos no operacionales. Afecta menos a las ONG de Segundo Piso que disponen de un importante patrimonio que les genera ingresos considerables por sus inversiones. A mitad de camino están las ONG Mixtas que cuentan tanto con ingresos operacionales como no operacionales.

En Colombia las ONG son reconocidas por la ley y el Estado Entidades Sin Ánimo de Lucro ESAL bajo la figura de fundaciones, corporaciones y asociaciones. La creación de una fundación implica destinar y acreditar un patrimonio para el cumplimiento tanto del objeto social como el de la misión institucional. En las corporaciones y asociaciones la ley no estipula declarar y constituir un patrimonio. Aquí reside una debilidad estructural de las corporaciones que inician actividades sin aportar un capital inicial para funcionar esperando que los dineros lleguen con los primeros contratos y si estos se firman su ejecución no deja margen para apropiar un excedente para conformar un patrimonio. Esta debilidad estructural adquiere la característica de permanente impidiendo a la ONG crecer y fortalecerse en el tiempo. Operan en la incertidumbre del da al día, del mes al mes. Particular precariedad tienen las organizaciones comunitarias y de base cuyo trabajo reside en un 100% en el trabajo de sus voluntarios/as.  En cambio, las asociaciones tienen, por lo menos, asegurado ingresos por cuotas ordinarias y extraordinarias de sostenimiento de sus asociados.

En el país las ONG y las ESAL son objeto de inspección, vigilancia, control y sanción por parte de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN, en la parte fiscal y tributaria y en la parte jurídica por las gobernaciones y el Distrito Especial de Bogotá. La mayoría de ellas están registradas en las Cámaras de Comercio de su domicilio.  

Antes de la ley 1819 de 2016 que modificó de fondo el Régimen Tributario Especial RTE para las ESAL habían alrededor de 74.000 inscritas en la DIAN. Esta ley hizo obligatoria la actualización anual en el registro web de la DIAN antes del 30 de junio de cada año, so pena de ser trasladadas al Régimen Tributario Ordinario RTU y no reconocerles la exención del 20% del excedente neto. Según la DIAN cada año entre 18.000 y 20.000 ESAL cumplen con los requisitos obligatorios formales, legales y administrativos de actualización en el registro web.  Muchas fundaciones empresariales y familiares se trasladaron, voluntariamente, al Régimen Único Tributario RUT para obviar los requisitos de actualización así tuviesen que pagar el 20% de sus excedentes. El pasar de 74.000 organizaciones a 20.000 evidencia que hubo un proceso de depuración de ESAL y ONG que o estaban inactivas, que no cumplían con su objeto social y misión institucional o hacían un uso ilegal, en beneficio propio o de terceros. En este sentido se da fe que aquellas organizaciones que cumplen con la DIAN son las que contribuyen al desarrollo y el bienestar de las comunidades urbanas y rurales del país.

La crisis económica se evidencia en la disminución contratos y de ingresos de las organizaciones, tanto públicas como privadas, que financiaban los proyectos y programas presentados por las ONG de Primer Piso y ONG mixtas. Las agencias del Estado y los entes territoriales, nación, departamentos, distritos y municipios han preferido realizar entre ellas convenios interadministrativos que acudir a la ley 80 de 1993 de contratación con entidades privadas, entre ellas las ONG. Prefieren la realización de convenios de asociación con las ONG y Entidades Sin Ánimo de Lucro. La oferta que estas entidades hacen a las ONG es la de suscribir convenios de asociación que implican a estas aportar dineros propios para financiar el proyecto o programa renunciando a cualquier excedente. Estos convenios resultan lesivos para las ONG del Primer Piso o Mixtas y solo se interesan las ONG de Segundo Piso.

En el pasado era usual que las empresas del sector privado dieran con regularidad donaciones a las ONG para su sostenimiento y operación. Estas donaciones tenían el aliciente de un descuento tributario, descuento que fue reducido por la ley 1819 de 2016. Las empresas y los grupos económicos empresariales, bajo el concepto de responsabilidad social empresarial y de reputación institucional, decidieron que era mejor pasar de las donaciones directas a la creación de sus propias fundaciones empresariales para ejecutar proyectos y programas sociales acordes con los intereses y visión empresarial. Estas fundaciones no tienen problemas económicos como las ONG de Primer Piso puesto que son financiadas por sus empresas o grupos económicos con aportes de capital o la creación y fortalecimiento de patrimonios autónomos. Cuentan, además, con una planta de profesionales bien remunerados y de tiempo completo. Hacen estudios de impacto y evaluación institucional y de sus programas. La Asociación de Fundaciones Empresariales y Familiares AFE es el gremio que las reúne y convoca. Son 85 ONG con acciones en 32 departamentos. Una crítica a ellas es que deberían formar mas alianzas con las ONG de Primer Piso y Mixtas que están y conocen la problemática de las comunidades en sus territorios. 

Sin embargo, aún existen ONG de Segundo Piso que no dependen de empresas o grupos económicos empresariales que aportan, vía proyectos, a ONG de Primer Piso como la Fundación Fraternidad Medellín, la Fundación Sofía Pérez de Soto o Rodrigo Arroyave. El asunto es que son más las ONG que solicitan donaciones que ONG de Segundo Piso que las aprueban o conceden. Generalmente aceptan solicitudes de ONG que están alineadas con sus propias las líneas y focos de interés. No todas las ONG de Primer Piso son aceptadas y de serlo son por montos no muy cuantiosos, sin ningún compromiso de continuidad.

Otra fuente importante fuente de financiación a las ONG de Primer Piso y Mixtas, en el pasado eran las agencias de Cooperación Internacional al Desarrollo CID de los países del primer mundo. Al ser Colombia catalogada como un país de renta media la CID fue reduciendo la ayuda, enfocándose a la ayuda humanitaria ante catástrofes naturales y a los programas de reinserción de los excombatientes del conflicto armado. Esta situación se vio agravada por la cancelación de las ayudas de USAID la Agencia Internacional de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y su desmantelamiento, que contaba con un presupuesto anual de aproximadamente 42.800 millones de dólares. por el gobierno del presidente Donald Trump. En el 2024 el presupuesto destinado a Colombia fue de 401 millones de dólares. El cierre intempestivo de USAID obligó a la suspensión definitiva de proyectos y programas y al cierre de ONG de Primer Piso no solo en Colombia sino, también, en otros países de la región y el mundo.  Dicha decisión fue seguida por gobiernos europeos que redujeron el porcentaje de ayuda al extranjero para destinarlo al aumento de los gastos de defensa por la guerra de Ucrania.

Es cierto que las fundaciones filantrópicas de Estado Unidos, financiadas por personajes multimillonarios tienen un gran patrimonio para donar a ONG que tienen como foco aportar a la solución de problemas globales como el cambio climático y epidemias de salud en países pobres o en guerra. No resulta fácil para las ONG de Primer Piso colombianas acceder a dichos recursos por falta de relacionamiento y contactos personales con los directivos de esas fundaciones.

A la crisis económica de las ONG se suma la persistencia de un entorno no habilitante caracterizado por un deterioro de la imagen, de la reputación ante la opinión pública, los donantes y la falta de interés y apoyo del Estado colombiano a sus responsabilidades constitucionales que lo obligan a reconocer y fortalecer a las ONG y ESAL del sector social. La verdad es que no estamos en la situación extrema de las ONG de Nicaragua donde la dictadura de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo ha cerrado y confiscado los bienes de 5.700 entidades eliminando, en la práctica, el sector social en ese país. El problema en nuestro país no son el establecimiento de impedimentos para crear ONG, los trámites son sencillos, no así para liquidarlas.

¿Cómo afrontan las ONG de Primer Piso la crisis económica que afecta su crecimiento y sostenibilidad en el tiempo? Lo primero, reduciendo costos fijos y variables al máximo como el del personal y sus salarios. Contratar solo y por el tiempo de duración de los proyectos. Tocando todas las fuentes posibles de financiación en el país y el extranjero. Reforzando el sentido de pertenencia y solidaridad del director/a ejecutivo/a, del presidente/a de la junta directiva/a y de sus empleados más antiguos. Insistiendo a sus socios/as y miembros de la junta directiva a poner todo su capital relacional y contactos a la búsqueda de financiación.  Un riesgo que aflora en estas ocasiones por el desespero de la falta de ingresos es dejar de lado la misión institucional y tratar de ejecutar proyectos y programas sin la idoneidad y experiencia requerida solo porque hay dinero disponible de contratantes para su ejecución. Al hacer esto, la ONG pierde identidad y credibilidad en el medio.

Mientras en el sector empresarial se dan las fusiones y absorciones como una salida a crisis económica en el sector social no se presentan y se hace viable dicha alternativa. Se aferran a sus valores y principios fundacionales Cada ONG lucha sola por sobrevivir y cuando deja de hacerlo…muere sola. La desaparición de una ONG no es únicamente la perdida para la sociedad, de su sector social, de un capital institucional. Es la pérdida para las personas, las familias, las comunidades más vulnerables de organizaciones que las han acompañado y fortalecido con gestión, bienes, proyectos y programas de desarrollo y beneficio social por muchos años. No siempre aparece el Estado u otras organizaciones de la social civil para responsabilizarse y llenar el vacío dejado. Pierde, también, la democracia y el Estado Social de Derecho que ven debilitados a las ONG de Primer Piso como un importante actor social con incidencia política.

La coyuntura política y económica para superar la crisis no se ve despejada ni en el corto ni en el mediano plazo, ni en la configuración de un entorno más habilitante, menos hostil. Como se afirma que las crisis no solo pueden llevar al fin sino convertirse en una oportunidad de solución deben estar dispuestas las organizaciones a hacer una rigurosa evaluación y rendición pública de cuentas, a un examen exhaustivo de conciencia de los errores y  falencias acumuladas durante años, para iniciar la senda del cambio tanto personal como  organizacional  que los lleve a una nueva narrativa, a propuestas innovadoras, creativas, a un  mejor nivel de existencia, de recuperación de reputación y confianza con otros actores sociales y políticos tanto locales como internacionales. La Confederación Colombiana de ONG y las federaciones regionales, como entidades gremiales de las ONG, deben redoblar sus esfuerzos de lobby y presión ante el Estado y las entidades territoriales para lograr que cumplan con el mandato constitucional de apoyo y fortalecimiento tanto institucional como económico a las ONG y al sector social.

Una pregunta final: ¿Realmente le importan al Estado y a la sociedad colombiana la existencia y aportes de las ONG de Primer Piso al desarrollo y bienestar social del país?