Wednesday, February 18, 2026

In Memoriam; Juan Guillermo Jaramillo Correa (1938 - 2026)

 


In Memoriam: Juan Guillermo Jaramillo Correa (1938 -2026)

 

Por: Luis Julián Salas Rodas

 

Origen y familia

Sus padres: Mario Jaramillo Echavarría (+) y Helvia Correa Mejía (+)

Hermanos/as:

Luis Fernando Jaramillo Correa (+) Exministro de Obras Públicas y Transporte bajo el gobierno del presidente Virgilio Barco y exministro de relaciones Exteriores durante el gobierno del presidente Cesar Gaviria.

María Cecilia Jaramillo Correa, Rodrigo Jaramillo Correa y María Eugenia Jaramillo Correa.

Esposa: Clemencia Gómez Restrepo (+)

Hijos: Juan Camilo Jaramillo Gómez, Federico Jaramillo Gómez, Alejandro Jaramillo Gómez.

Estudios universitarios

·         Arquitecto de la Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín

·         Especialización en París. Francia

Ejercicio profesional y empresarial

Socio del Grupo Habitar, en compañía de sus colegas arquitectos: Edgar Jaime Isaza, Jorge Velásquez y César Valencia. Firma disuelta.

En 1982 los mismos socios del Grupo Habitar fueron fundadores del restaurante Hato Viejo, en la vía Las Palmas. Cuenta además con otras sedes en: el Centro, Oviedo, Viva Envigado y la Fonda Antioqueña en Rionegro. Restaurantes reconocidos por su gastronomía típica. Hoy a cargo de la segunda generación.

Filiación y actividad política

Fue miembro activo y fundador del movimiento político Nuevo Liberalismo en Antioquia cuyo jefe fue Luis Carlos Galán Sarmiento. Presidio la Mesa Directiva del Concejo de Medellín. Participo como candidato a la Alcaldía de Medellín en 1988, en la primera elección popular de alcaldes donde fue elegido el conservador Juan Gómez Martínez, superado por 1.800 votos. 

Acciones y liderazgo empresarial

Ejerció como presidente de la Fundación Proantioquia entre 1990 y 1996. Entidad que promueve el desarrollo sostenible de Antioquia, articulando y movilizando capacidades empresariales, públicas, sociales y académicas. En ese mismo período fue cónsul honorario de México. Estuvo en la junta directiva de Fabricato.

Desde el 2003 hizo parte del Comité Universidad – Empresa – Estado, de la Universidad de Antioquia creado como un espacio para mejorar la productividad y promover el diálogo entre la academia, el sector privado y el gobierno. Se desempeño, también, como representante del sector empresarial en el Consejo Superior de la Universidad de Antioquia y director encargado de la Fundación de la Universidad de Antioquia, donde tuvo a su cargo la gestión de recuperación de los municipios del Eje Cafetero afectado por el terremoto de 1999.

Acción y liderazgo social

·         Fundación Fraternidad Medellín: durante tres décadas perteneció al Consejo Central, al Comité de Donaciones y al Comité de Becas. 

·         Fundación Pascual Bravo: fue creada en el año 2011, siendo el doctor Juan Guillermo su primer director ejecutivo.

·         Fundación Secretos Para Contar: perteneció como miembro de su Consejo de Administración.

·         San Vicente Fundación: estuvo en su junta directiva.

·         Clínica Ces: miembro de su junta directiva.

·         Fundación Ratón de Biblioteca: con su esposa Clemencia crearon en 1997 esta Fundación con el propósito de promover la lectura en los barrios populares de y a las poblaciones de Primera Infancia, Infancia, Juventud y adultos., dando inicio al proyecto de Cajas Viajeras. En 1992 la Fundación Ratón de Biblioteca recibió el Premio de Solidaridad de la Fundación Alejandro Ángel Escobar. Su hijo Federico es el presidente de su junta directiva y socio de la cadena de restaurante El Forno.

Solía decir con gracia y humor que tenía dos profesiones simultáneas: el de arquitecto por formación y el de “juntero” por su vocación e inclinación a hacer parte de las juntas directivas de las Entidades Sin Ánimo de Lucro ESAL que lo invitaban e interesaban.  Y su vinculación no solo era nominal, protocolaria sino de activo compromiso, asistencia y puntualidad. Todo su capital relacional lo puso siempre al servicio de las organizaciones y ESAL de las que era miembro. No concebía pasar la vida recluido en su casa. Para él era imprescindible ir a su oficina, atender personas e ir a las reuniones programadas de sus juntas directivas.  Y con la generosidad y desprendimiento que lo caracterizaban los cargos de director ejecutivo los realizó ad-honorem.

Su relación y vinculación especial con la Fundación Bien Humano

Desde 1973 el doctor Juan Guillermo entró, como socio en compañía, entre otros, con Juan Isaza Fonnegra (+) y Oscar Navarro (+) de la Fundación para el Bienestar Humano. Hoy Fundación Bien Humano, antes Sociedad de Damas de la Caridad, fundada en Medellín en 1934. Participó en su la Formulación del Plan General de Trabajo por la Familia, Comité de Finanzas, en su junta directiva y desde el 2010 hasta el 2016 se desempeñó como su presidente, siendo socio hasta la fecha de su fallecimiento.

Siendo el trabajo con y para la familia el tema misional de la Fundación Bien Humano estuvo siempre interesado por el desarrollo misional de los diferentes proyectos y programas dirigidos a loa familia y sus integrantes. Insistía, con convicción, en la importancia de orientar a los padres y madres en su función de educar y formar a los hijos/as

En mi condición de director ejecutivo de la Fundación Bien Humano tuve la oportunidad de conocerlo y tratarlo no solo como socio activo sino, además, como presidente de la junta directiva durante 16 años, del 2000 al 2016. En el transcurso de esos años fue creciendo mi admiración y gratitud por don de gentes, su ejemplo de vida, sus valores humanos. Muchas lesiones y enseñanzas aprendí de él. Logramos establecer una relación de mutuo respeto, confianza y diálogo fluido, un liderazgo compartido él en su papel de presidente y conductor de la junta directiva y yo en mi función de director ejecutivo de la organización. Antes de cada sesión de junta directiva hacíamos una reunión de pre-junta en su oficina particular del edificio La Playa en la cual acordábamos la agenda y revisábamos los asuntos pendientes y el desenvolvimiento de las decisiones tomadas.  En cada sesión de la junta directiva era evidente su prestigio y ascendencia en los demás miembros y en su dinámica. Ejerció, siempre, una gobernabilidad democrática, una escucha activa, sin imposiciones y autoritarismos. Siempre estaba dispuesto a acompañarme a tocar puertas para conseguir apoyo y financiación de los proyectos y programas de la Fundación. A su iniciativa debe la entidad la formulación y ejecución del Proyecto de Embarazo en Adolescentes Con.Sentimiento, en el año 2005, pionero en la ciudad y el país.

Un asunto de especial relevancia fue la decisión de llevar a cabo el proceso de evaluación de desempeño de la junta directiva, la presidencia y la dirección ejecutiva, actividad no muy frecuente en las Entidades Sin Ánimo de Lucro ESAL. Con firmeza y convicción lideró dicho proceso el cual posibilitó el mejoramiento y cambios positivos en el funcionamiento de la junta directiva.  

De mente abierta. Siempre respeto las diferencias de quienes pensaban diferente a él, sobre todo en temas de familia. Al retirarnos, en el 2016, el como presidente de la junta directiva y yo como director ejecutivo, continuamos nuestra relación ya no como jefe y subordinado sino como buenos amigos que se encontraban y conversaban en distintos momentos.

 Últimos años

Sin dejar de pertenecer y participar en las juntas directivas de sus ESAL, con mucha entereza y fortaleza, en unión de su familia, afrontó la penosa enfermedad y muerte de su querida esposa Clemencia. Dejó su amplia y hermosa casa en la urbanización San Ignacio de El Poblado y pasó feliz sus últimos años en una residencia Senior, para adultos mayores  disfrutando de los viajes al exterior con sus amigos/as y de la compañía de sus hijos, nueras y nietos/as.

Con motivo de la celebración de los 90 años de creación de la Fundación Bien Humano, su junta directiva le hizo un público reconocimiento a su trayectoria y aportes al desarrollo de la institución. Su fallecimiento repentino causo un hondo pesar en todas las personas y organizaciones, empresariales y privadas, que tuvieron la fortuna de contar con él en sus órganos de gobierno. Conjugaba el doctor Jaramillo, con maestría, dos cualidades muy importantes y meritorias que no abundan: el liderazgo empresarial y el liderazgo social y cívico. Entendió que su paso por la vida no solo era el de ser empresario exitoso del sector privado, sino que, además, era necesario dar de su n tiempo, hacer parte, aceptar y liderar organizaciones sociales sin ánimo de lucro en beneficio de la sociedad y las comunidades y poblaciones más vulnerables. Y lo hizo, siempre, con vitalidad, con entusiasmo, con compromiso y responsabilidad. 

A la profesora y filósofa Beatriz Restrepo Gallego (+), amiga en común, le oí decir, en su amplio conocimiento y sabiduría de la Condición Humana, que solo después de morir puede emitirse un juicio ético y final sobre la vida y obra de una persona. No antes. Ese es el caso del doctor Juan Guillermo Jaramillo Correa. Su juicio final ético es el de un esposo, padre, abuelo y ciudadano ejemplar, una vida noble, altruista y meritoria digna de admirar y recordar en lo personal, familiar, profesional y social. Acompañamos a su familia en su pérdida y duelo.    

Testimonio de los socios y socias de la Fundación Bien Humano sobre el doctor Juan Guillermo

Una muerte lamentable. La FBH como institución y a nivel personal recibimos sus enseñanzas de vida, su generosidad, su vitalidad y compromiso con el bienestar de las personas que no han tenido oportunidades para vivir dignamente, la apertura de mente y el respeto por quienes pensamos diferente. Nos hará mucha falta. Un ejemplo de vida.

Blanca Inés Jiménez Zuluaga.  Miembro de la junta directiva de la FBH 

Que triste noticia. Sin duda todos lo lamentamos. Los aportes y las conversaciones serán un legado tanto parala FBH como para cada uno de nosotros.

María Eugenia Agudelo Arango. Socia de la FBH

Gran ser humano, de ideas   claras. El líder de la FBH durante años. Siempre insistió en traer la familia al centro de la FBH.

Ricardo Goméz Agnoli. Socio de la FBH

 

En la celebración de los 70 años de la FBH:  Juan Guillermo Jaramillo Correa (+), Luis Julián Salas Rodas, Julio Ontibón (+). 2004. 

 


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En el  empalme de la junta directiva y dirección ejecutiva de la FBH. Luis Julián Salas Rodas, Juan Guillermo Jaramillo Correa (+), Mónica Sandoval Arango, Fernando Restrepo Restrepo. 2016.

                                  

Celebrando con la junta directiva de la FBH los 80 años de vida del doctor Juan Guillermo, 2018. 



En la celebración de los 90 años de la FBH. Juan Guillermo Jaramillo Correa (+), Luis Julián Salas Rodas, Mónica Sandoval Arango, Sergio Bernal Uribe. 2025.

 

 
Clemencia Gómez de Jaramillo (+).  Fundadora y mentora de la Fundación Ratón de Biblioteca. Apasionada de la lectura y los libros. 

 

 

 

 

Clemencia Gómez de Jaramillo (+). Fundadora y mentora de la Fundación Ratón de Biblioteca. Apasionada de la lectura y los libros.

Monday, January 26, 2026

¿Qué tanto impacto tiene la inversión social privada de las ONG y las ESAL en Colombia?

 


¿Qué tanto impacto tiene la inversión social privada de las ONG y las ESAL en Colombia?

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista y Magister en Ciencias Sociales

Universidad de Antioquia

Magíster en Ciencias de la Educación

Universidad París XII

Ex Director Ejecutivo de la Fundación Bien Humano

Ex Presidente del Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG

Luijus34@gmail.com

@LuisJulianSalas

Blogs en Google: Familia y Otros; Juntas Directivas ONG, ONG y Gerencia Social

Medellín – Colombia

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Tres actores y su interrelación son claves en el desarrollo en un país con un Estado Social de Derecho y de Economía de Mercado, a saber: el Estado que representa y detenta el poder político, la Empresa Privada que detenta el poder económico y genera la riqueza de bienes y servicios y el Sector Social o Tercer Sector que representa el poder de la solidaridad. Entre más se interrelacionen los actores más impacto tienen en promover tanto el desarrollo como el bienestar, el Bien Común, y la calidad de vida de la población.  Esto acontece en mayor medida si entre los actores se genera y mantiene un clima de confianza y respeto mutuo, aunque no siempre sucede de esta manera haciendo difícil y complejo establecer alianzas proyectos y programas compartidos. Las alianzas público-privadas entre estos tres actores se basan en la contratación, los convenios y las mesas de trabajo para formular políticas públicas y sociales en beneficio de la ciudadanía. Es de mencionar, además, los aportes al desarrollo del Sector de la Economía Solidaria, que en Colombia lo conforman las precooperativas, las cooperativas, los fondos de empleados y las mutuales.

Definición de Sector Social

Es el conjunto de organizaciones sin ánimo de lucro que no son gobierno ni empresas capitalistas, que trabajan por el bienestar colectivo y la justicia social, cubriendo áreas como educación, salud, vivienda, desarrollo humano, a través de la iniciativa ciudadana y la participación ciudadana democrática para resolver problemas sociales. (Google).

Los regímenes democráticos se caracterizan por reconocer y apoyar al Sector Social y sus organizaciones, mientras que en los regímenes autoritarios hay una tendencia a restringir el Sector Social, a reducir su autonomía y operación. Es el caso de Nicaragua donde el dictador Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo han cerrado 5.600 Organizaciones No Gubernamentales ONG, nacionales e internacionales, confiscando sus bienes y consolidando el control estatal sobre la Sociedad Civil, dejando a millones de beneficiarios sin acceso a bienes y servicios esenciales

La Empresa Privada, el Sector Social, las personas naturales y los distintos colectivos y poblaciones conforman la Sociedad Civil. Hay una distinción fundamental entre el Estado y la Sociedad Civil:  mientras que los funcionarios públicos solo pueden hacer lo que la Ley les permite, la Sociedad Civil puede hacer todo aquello que la Ley no les prohíbe. Esta distinción es esencial para entender la lógica y la dinámica de cada actor.

El Sector Social en Colombia está conformado por una gran diversidad y multiplicidad de organizaciones. La heterogeneidad es de doble filo, por un lado, es muestra de la iniciativa privada y del ejercicio al derecho constitucional de la libre asociación, por otro lado, es dispersión de recursos y multiplicidad de organizaciones duplicando acciones en similares proyectos y programas.

A diferencia de los gremios de la Empresa Privada que tienen un voz fuerte y propia ante e Estado, la Opinión Pública y la sociedad mediante sus pronunciamientos de su Consejo Gremial, el Sector Social es débil, pues carece de esta fortaleza institucional y un un ente rector que convoque, agrupe, represente, movilice y defienda sus intereses ante el Estado y otros actores del país.

El Sector Social tiene una baja credibilidad, una limitada capacidad de gestión, coherencia interna, de articulación y  coordinación, pocas agendas compartidas, débil transferencia de conocimiento, dificultades en la comunicación y divulgación de resultados, preminencia de visión de corto plazo por el largo plazo, estigmatización y percepción difusa de los logros, brechas digitales entre las organizaciones, limitaciones técnicas y de metodología, fragilidad y falta de permanencia de las alianzas público privadas, baja incidencia política, poca oferta de fortalecimiento institucional, dificultad en contratar, remunerar y retener personal con conocimientos y experiencia, escaza capacidad de seguir, monitorear y medir resultados y soportar evidencias de cambio y transformación, y la, lo más importante: la dificultad de conseguir y mantener fuentes confiables y seguras de financiación para cumplir, a cabalidad, la misión institucional y los objetivos de los programas formulados y a ejecutar. 

(Para una mayor información y conocimiento del Sector Social en Colombia consultar el estudio realizado, en 2025, por Compartamos con Colombia, Enlaza Sur, con el apoyo de la Ford Foundation y la participación de 200 organizaciones distribuidas así: 112 Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), 58 Organizaciones de Base o Comunitarias, y 30 Fundaciones Familiares y Empresariales).  Https://compartamos.org).

 Asociación de Fundaciones Familiares y Empresariales de Colombia, AFE

Esta asociación, con sede en Bogotá, creada en 2008, agrupa organizaciones de 85 fundaciones familiares y empresariales del país, mediante el trabajo en alianza para impulsar y unir esfuerzos en proyectos de desarrollo social, educación y bienestar.

Aura Lucia Lloreda, directora ejecutiva de la AFE, en un interesante artículo escrito para la revista Semana analiza el desafío de invertir en lo social en tiempos de incertidumbre y desconfianza y explica el por qué la coordinación con las políticas públicas hoy es clave. (Revista Semana, 22 de diciembre de 2025).

En dicho escrito la directora de la AFE da una cifra con datos del 2024 frente a la cuantía de la cooperación privada, entendida como la inversión social realizada por empresas, fundaciones y otros actores de carácter privado. La suma dada es de más de 4 billones. De esa cifra afirma la doctora Aura Lucia que en la AFE se invirtieron más de un billón de pesos en 2024 a través de más de 800 iniciativas que impactaron a más de 16 millones de colombianos.  

De entrada, dos observaciones frente al artículo, una es la imprecisión en la cifra suministrada de 4 billones de pesos y más, de los cuales un billón de pesos y más son de aporte de las organizaciones afiliadas a la AFE; la otra observación es que no nos dice cuál es la fuente de información de los 3 billones de pesos y más de las otras empresas y ONG no afiliadas a la AFE. En términos económicos las cifras, los números deben de ser exactos y no aproximados. En términos de credibilidad y transparencia siempre se deben citar las fuentes de donde provienen las cifras y los datos.

Dejando de lado los reparos a dicha cifra, 4 billones de pesos es muy poco monto de inversión privada aportada por las empresas y las organizaciones del Sector Social. Decimos que muy poco si la comparamos con los ingresos anuales de las empresas privadas, por ejemplo, con el listado de las 50 empresas más grandes del país. En el puesto 35 esta Interconexión Eléctrica ISA con ingresos de $4.13 billones y en el puesto 35 está ubicada Toyota Colombia con $4 billones. Traigo a colación el ejemplo comparativo con la empresa privada para demostrar el argumento de la baja cuantía de recursos financieros que moviliza en nuestro medio el Sector Social. Según cifras de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) en el año 2025 se registraron en el Régimen Tributario Especial (RTE) 1037 Entidades Sin Ánimo de Lucro ESAL, entre fundaciones, corporaciones, asociaciones, cooperativas, precooperativas, ligas, federaciones, clubes deportivos. No se cuentan en este listado las ESAL que se pasaron al Régimen Tributario Ordinario RTO donde deben pagar impuestos si generan excedentes en la operación.

Caben otras comparaciones, por ejemplo: con el presupuesto general de la nación de $547 billones aprobado por el Congreso para el año 2026 es menos del 1%; o sea apenas el 0.73% del mismo. Los 13.098 mil millones de dólares de las remesas que los colombianos/as enviaron a sus familias del exterior, en el 2025, según el Banco de la República y como porcentaje del Producto Bruto Interno del país (PIB) de 438.120 mil millones de dólares de acuerdo a datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), ..

Una restricción para las ONG y ESAL de Primer Piso obtener recursos para la operación de sus proyectos y programas son las pocas ONG y ESAL de Segundo Piso que están dispuestas a aprobar y desembolsar los dineros solicitados. Estas entidades delimitan, en su mayoría, de acuerdo a su misión institucional y objeto social estatutario, cuales proyectos a financiar y cuáles no. O sea que solo apoyan aquellos proyectos y programas de las ONG y ESAL que estén en sintonía y concordancia en las convocatorias.

En cuanto a la celebración de convenios de asociación con agencias del Estado éste impone a las ONG Y ESAL contrapartidas ya sea en especie o dinero para llevarlos a cabo. En este sentido las ONG y ESAL de Segundo Piso como las Fundaciones Familiares Y Empresariales tienen más posibilidades y más recursos financieros disponibles para aportar que las ONG y ESAL de Primer Piso. Es una desventaja estructural.

Coordinación con las políticas públicas y programas de las agencias del Estado y los entes territoriales

Es bienvenido el llamado que hace la directora de la AFE en cuanto a superar la tendencia de las ONG y ESAL y a las empresas privadas a obrar e implementar los proyectos y programas institucionales dejando de lado el establecer uniones, alianzas con otras organizaciones sociales y en especial con el Estado. Escribe al respecto: En este escenario, las empresas privadas no solo están llamadas a sostener su compromiso con el desarrollo sino hacerlo de manera más articulada, estratégica y, sobre todo, responsable (…) La relación entre lo público debe evolucionar. No se trata de reemplazar al Estado ni mucho menos de asumir funciones que le corresponden, sino de construir esquemas de colaboración más claros y estables. El sector privado puede aportar innovación, conocimiento y visión de largo plazo; el sector público, orientación estratégica, capacidad de política pública y estabilidad. Sin embargo, sin reglas claras, coordinación territorial y. sobre todo, confianza, cualquier esfuerzo queda incompleto.   

Muy de acuerdo. La coordinación con el Estado depende de su recepción y de la voluntad política de aceptarla. La verdad sea dicha que bajo el gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego no ha habido un real interés en trabajar con las ONG y las ESAL del país. En sus discursos y narrativas no las nombra ni las ha tenido muy en cuenta a la hora de coordinar las políticas públicas, proyectos y programas con agencias estatales. Ha preferido hacerlo directamente con las comunidades de base las cuales prestan apoyo político en contraprestación por los dineros recibidos. Sigue existiendo en el Gobierno Nacional y en sectores de la Opinión Pública y de la sociedad un entorno no habilitante que impide una mayor actuación, gestión e impacto social de las ESAL y las ONG. Vale anotar que existen excepciones al respecto en algunos entes territoriales como departamentos, distritos, ciudades y municipios que si propician las alianzas y el trabajo coordinado con ellas.

Otros dos factores que se agregan  un entorno no habilitante para las ONG y ESAL en cuanto a recursos financieros  son la reducción de los beneficios tributarios a las empresas y donantes dado en el decreto 2150 de 2017, y la disminución de los aportes de la Cooperación Internacional al Desarrollo desde las agencias de los países desarrollados como Estados Unidos con el cierre de USAID y en Europa con el recorte de la ayuda para destinar esos dineros a incrementar los gastos de defensa ante la guerra en Ucrania y la amenaza de Rusia.

En cuanto a las acciones de la AFE deberá ésta convocar y dar mayor participación a las ONG y ESAL de Primer Piso, afiliadas a la Confederación Colombiana de ONG y sus federaciones regionales por medio de alianzas con las de mayor reconocimiento, idoneidad y trayectoria como expertas en distintos temas del desarrollo y conocimiento de las comunidades urbanas y rurales del país, a la vez que fortalece, en mayor medida, todo el Sector Social.

Cobertura nacional de la inversión social privada

Retomando las palabras de la directora ejecutiva de la AFE: Aunque la inversión social privada tiene cobertura nacional, su mayor concentración se mantiene en departamentos como Antioquia, Valle del Cauca, Bogotá, Cundinamarca, Atlántico Y Bolívar, mientras que regiones con altos niveles de pobreza multidimensional como Vichada, Guanía, Guajira, Vaupés y Chocó continúan rezagadas. Estas brechas no responden solo a la disponibilidad de recursos sino también a limitaciones de coordinación, capacidad institucional y continuidad en la acción pública, que siguen restringiendo el impacto de los esfuerzos existentes.

Muy valedera la crítica y reflexión de la directora a este respecto. Solo mencionar que aún existen muchas fundaciones familiares y empresariales que bajo el concepto de Responsabilidad Social Empresarial RSE circunscriben su atención, recursos, programas y proyectos únicamente a las grupos, familias y comunidades vecinas a sus fábricas sin extender su compromiso y solidaridad a otras poblaciones no cercanas y alejadas.

La medición del impacto social de la inversión privada del Sector Social

Con relación a este importante asunto escribe la directora de la AFE: Y finalmente, avanzar hacia la tomade decisiones basada en la evidencia, profesionalizando aún más el trabajo del sector, midiendo resultados, reconociendo errores y concentrando esfuerzos en lo que realmente genera impacto.

Medir el impacto social de los proyectos y programas tanto públicos, como de la Empresa Privada y el Sector Social, eh ahí el meollo de la cuestión, lo esencial.

La medición del impacto social es un proceso analítico y sistemático que cuantifica y comunica el valor social, ambiental y económico generado por una organización o proyecto yendo más allá de las métricas financieras. Permite evaluar cambios reales en la comunidad, mejorar estrategias, captar financiación, garantizar la transparencia y mejorar la reputación (Google).

El impacto social de un proyecto o programa puede ser planificado e intencional, con consecuencias y resultados tanto positivos como negativos, directos o indirectos, de corto o largo plazo. Un impacto social puede ser negativo en una comunidad cuando desde un enfoque y metodología asistencial tiene como resultado incrementar la dependencia hacia la ONG o la ESAL, frenar la iniciativa, impedir la autonomía y la participación activa, impidiendo el despliegue en las comunidades de sus fortalezas, sus capacidades y sus oportunidades reales de cambio y transformación en su nivel y condiciones de vida tanto personal como colectiva.   

Como bien se deduce de la definición, los impactos sociales en la realización de programas y proyectos no se limita, únicamente, a recopilar testimonios de los participantes, a registrar las estadísticas de las actividades realizadas, ni al, alcance y cobertura geográfica y poblacional alcanzada durante el tiempo de ejecución de los mismos.

La medición del impacto social es un campo del conocimiento que requiere de expertos evaluadores e investigadores, con amplio conocimiento en enfoques, metodologías, tanto cuantitativas como cualitativas, en la recolección de datos, procesamiento, análisis y experiencia acumulada a través de los años.

Para emprender, con acierto, un estudio, una evaluación de impacto social es requisito indispensable contar desde un principio con los recursos económicos suficientes. Se estima que el valor de una evaluación de impacto social, en promedio, la mitad del costo de ejecución del proyecto o programa. No siempre se cuenta con recursos propios para contratarlo, ni tampoco es fácil encontrar quien esté dispuesto a financiarlo.

Un estudio de impacto social requiere construir una Línea de Base, Ex Ante, con las categorías e indicadores más relevantes a medir y contrastar no solo durante su ejecución sino un tiempo después de su finalización o sea ExPost. El verdadero impacto social de un proyecto o programa reside en demostrar, con evidencias, que estos si lograron trasformar, cambiar las condiciones de vida de las personas, grupos, familias y comunidades tal como se esperaba en la formulación de los objetivos iniciales a lograr. El verdadero impacto social es aquel que permanece en el tiempo, es decir que no desaparece, ni se diluye con los años.

A continuación tres s ejemplos ilustrativos de dos mediciones del impacto social:

Los programas de inversión en la Primera Infancia presentado por el profesor estadounidense James Heckman:

La evidencia muestra que la forma más costo-eficiente de proveer igualdad de oportunidades, mayor desempeño y mayor éxito económicos complementando el entorno familiar de los niños en situación de vulnerabilidad con educación. Los beneficios obtenidos en la Primera Infancia se deben reforzar con una educación secundaria y superior de calidad que continue el desarrollo de destrezas cognitivas y el carácter.

La preocupación por el costo de la educación en la Primera Infancia es justificable, pero desaparece rápidamente cuando se compara con los retornos. Programas como el Perry Preschool cuestan entre US$ 7.000 y US$ 8.000 al año por niño. Este monto es muy parecido al gastado por niño en la educación secundaria pública. La tasa de retorno de la inversión en educación de calidad para la Primera Infancia es del 7-10% al año. Esta tasa de retorno es exponencial y sumamente valiosa; cada dólar invertido en educación para la Primera Infancia rinde diez centavos al año durante cada año de vida del niño. (…) Una inversión en los primeros años de vida nos permite forjar el futuro y construir capital; invertir más tarde nos condena a corregir las oportunidades perdidas del pasado, lo cual lo pagaremos muy caro. (Reflexiones sobre la importancia de invertir en la Primera Infancia. Documentos escritos por el profesor James Heckman. www.heckmanequation,org).

Otra medición de impacto social y económico comprobada es la de la Encuesta Nacional del Uso del Tiempo (ENUT) que realiza el DANE donde mide la manera como las personas distribuyen su tiempo diario en actividades remuneradas y no remuneradas como las tareas del Cuidado y los quehaceres domésticos. La encuesta ha estimado que el impacto, el aporte del trabajo no remunerado de las mujeres, en la llamada Economía del Cuidado, es cercana al 20% del PIB del país, es decir 80 mil millones de dólares. Una cifra enorme. Ese sería el dinero que habría que remunerar a las mujeres que dedican a esas labores, en promedio, 7 horas y 35 minutos diarios. (https://dane.gov.co).

En Chile el programa gubernamental Ingreso Solidario tenía como objetivo, durante cuatro años,  sacar a las familias en pobreza extrema a línea de pobreza mediante subsidios condicionados y vinculación y acceso de las familias a programas y servidores estatales. Unos años después al realizar el estudio de impacto social del programa se halló que una de cada tres familias volvía a la pobreza extrema por la persistencia de condiciones de vida de alta vulnerabilidad 

Otros medios y metodologías, menos costosos, a la que pueden acudir las ONG y las ESAL en la evaluación del impacto social son la sistematización de experiencias como método de interpretación crítica que reconstruye y ordena los procesos vividos para allegar conocimiento, comprender su lógica interna y los distintos factores intervinientes. Implica la participación activa de las personas y grupos involucrados.

Los estudios de efectos tempranos son otra forma de detectar impactos iniciales al momento de terminar la ejecución del proyecto o programa sobre la población intervenida. Se realiza mediante la aplicación de cuestionarios, grupos focales y testimonios. La limitación es que no puede determinar si los cambios hallados van o no permanecer en el tiempo.

La implementación de estos estudios de impacto social por parte de las ONG y las ESAL implica crear un área de gestión del conocimiento dentro de la organización responsable de asumir dicha tarea en los proyectos y programas elegidos para dichos estudios. Otra manera es contratarlo con firmas y expertos externos. A este respecto es importante que las ONG y las ESAL que publiquen, divulguen y socialicen los resultados tanto con la comunidad científica como ante los medios de comunicación y redes sociales y foros y no limitarse solo a informar a las juntas directivas y asambleístas de la organización.

En el citado estudio del Sector Social en Colombia se afirma que el 33% de las organizacio9nes y fundaciones empresariales declara no haber realizado ejercicios de medición de impacto en sus proyectos y programas. Las razones más frecuentes  son la falta de conocimientos, con el 32%, de recursos técnicos o económicos, 19%, especialmente en organizaciones sociales y comunitarias, evidenciando debilidades en el seguimiento, monitoreo o evaluación de sus intervenciones.

El estudio menciona, además, diferencias notables entre fundaciones familiares y empresariales con otras ONG de Primer Piso, de base y comunitarias en loa medición del impacto social en cuanto a capacidad técnica e indicadores definidos y formulados. Recomienda a las organizaciones la formación de indicadores significativos, medibles y contextualizados y contar con una caja de herramientas que incluya ejemplos y formatos adaptables que vincule la medición con la misión institucional. Concluye que la medición del impacto suele responder más a exigencias externas que a una cultura organizacional de aprendizaje. El 23% de las Fundaciones Empresariales, de la muestra, no cuenta con indicadores en sus proyectos y por lo tanto no le es posible medir su impacto social. Y solo el 7%, una cifra muy baja, identifica la medición como una causa principal de sus problemáticas. Sin embargo, su baja priorización afecta la capacidad de demostrar resultados y limita el acceso a nuevas fuentes de financiamiento o alianzas estratégicas. En consecuencia, la medición del impacto social de los proyectos y programas es un punto débil en las organizaciones de la muestra.

Como hallazgo importante del estudio se identifica que el 69% de las organizaciones encuestadas identifican la falta de financiamiento como la principal problemática que limita la operación, el crecimiento y proyección a largo plazo y está directamente vinculada a la dependencia de recursos internos, la baja inversión pública y la falta de estrategias de generación de ingresos propios. (…) El panorama del Sector Social en Colombia muestra una alta vulnerabilidad de las organizaciones, donde dos de cada tres que aún dependen de donaciones. Solo un 42% recibe ingresos en forma constante y un 35% podría operar un máximo de un mes si se interrumpen sus recursos actuales. Es de anotar que las Fundaciones Familiares y Empresariales disponen de mayor fuente recursos disponibles en sus presupuestos que las ONG y las ESAL de Primer Piso, así como las organizaciones de base y comunitarias.

Ante la escasez de recursos de las agencias oficiales de cooperación al desarrollo las ONG de los países del Tercer Mundo ven en la Filantropía Consciente de ONG del Primer Mundo una fuente, una oportunidad de financiación de sus proyectos y programas. Apoyo que está siendo determinado por la demanda de exigir resultados verificables y confiables para su aprobación. Exigencia que implica una mayor competencia entre las entidades y un mayor esfuerzo institucional para conseguir dichos recursos, en especial a las ONG y ESAL de menor tamaño y relaciones.

Los Bonos de Impacto Social (BIS) son otra iniciativa para obtener financiación de inversores privados en proyectos y programas sociales de las ONG y ESAL donde el Estado, el gobierno solo paga si se cumplen, a cabalidad, los objetivos y metas. Los inversionistas aportan el capital inicial asumiendo el riesgo de no retorno si estos no se cumplen. El modelo de los BIS pretende mejorar la efectividad del gasto público, la innovación social y la resolución de problemas en las comunidades. (Google).

No deja de ser un asunto inquietante de cómo puede hacerse, con validez y verificación, la medición del impacto social de la inversión privada en un país como Colombia con una población, urbana y rural, vulnerable en zonas de conflicto, con actores armados que se disputan, con violencia, territorios, acceso y control de rentas ilegales mediante el desplazamiento forzado, amenazas, extorsiones, desapariciones. Secuestros, confinamientos, despojo de tierras, reclutamiento de menores, asesinatos y víctimas.

La mayoría de las ONG y ESAL del país tienen una cobertura geográfica y poblacional limitada a lo local o regional. Muy pocas tienen una cobertura nacional. De ahí que el monitoreo, seguimiento y medición del impacto social de los programas y proyectos cuando estos se realizan están circunscritos a un territorio y población determinada.

Mientras la Cooperación Nacional Internacional presiona y demanda a las organizaciones del Sector Social por la realización y medición del impacto social de sus programas y proyectos poco se dice y reclama de la de medición, seguimiento y monitoreo de los mismos por parte del Gobierno Nacional, sus agencias y entes territoriales al respecto, donde los escándalos públicos en los medios de comunicación y redes sociales, la corrupción, la contratación irregular de obras civiles que quedan como elefantes blancos inconclusas, la mala formulación y terminación de programas y proyectos incluidos en los planes de desarrollo, las coimas y sobornos de los contratistas en la adjudicación de millonarios contratos por parte de los funcionarios públicos están a la orden del día. Bastante trabajo tienen, en este sentido,. las procuradurías, las contralorías y las veedurías ciudadanas.

Resumiendo. Las condiciones de existencia y sostenibilidad de las ONG y las ESAL del Sector Social se ven enfrentadas tanto en el presente como hacia el futuro a nuevos retos y desafíos que ponen en entre dicho sus reales capacidades para afrontarlos, al tiempo que deben mantener la reputación institucional, la confianza pública, el reconocimiento, la transparencia, la efectividad y la eficiencia ante los otros actores políticos, sociales y económicos tanto a nivel nacional como internacional. De no hacerlo se debilitarán y deteriorarán aún más, su imagen, prestigio y credibilidad. La medición del impacto social requiere de menos discursos y más recursos.

En ONG y ESAL con problemas de carencia de recursos estables, de planeación estratégica, de poca planta de personal, de débil relacionamiento y articulación con otras organizaciones y actores, de proyectos y programas con débil capacidad de gestión, formulación y estructuración, de gobernabilidad, limitaciones en adopción de tecnologías, no cumplimiento de objetivos, del presupuesto de ingresos y egresos, ausencia de estandarización de procesos internos, baja comunicación interna y externa, pocas oportunidades de capacitación del equipo de trabajo, es comprensible que el seguimiento, monitoreo, evaluación  e impacto social de los proyectos y programas no sea asumido como una prioridad misional e institucional, ante el cúmulo de problemas por resolver en el día a día. Sin embargo, no podemos desconocer que tanto las ONG como las ESAL, en especial las que pertenecen al Régimen Tributario Especial RTE de la DIAN, promueven los Derechos Humanos, aportan al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)  2030, adoptados por las  Naciones Unidas en 2015, apoyan y acompañan, en la medida de sus recursos disponibles, a las comunidades más vulnerables en la defensa de sus intereses así como en solución de sus distintos problemas. Esas son acciones muy importantes y meritorias.

Por último. Carecemos pues, en Colombia, de información confiable, cierta, global y consistente acerca de la medición tanto de la cuantía del impacto social de la Empresa Privada y las ONG y ESAL del Sector Social en la ejecución de sus proyectos y programas, como de las verdaderas transformaciones y cambios positivos en el bienestar económico y social de la ciudadanía y de las poblaciones más vulnerables. En este sentido queda mucho trabajo y gestión por hacer.

 

     

Thursday, September 18, 2025

La situación de las ONG bajo un régimen político autoritario

 

La situación de las ONG bajo un régimen político autoritario

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales

Universidad de Antioquia

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

Universidad París XII

Luijus34@gmail.com

@LuisJulianSalas

Blogs en Google: Familia y otros; Juntas Directivas ONG; ONG Gerencia social

Medellín – Colombia

 

 

Debemos al filósofo alemán Friedrich Hegel (1770 – 1831) la teoría de la relación dialéctica entre el Estado y la sociedad civil. Para Hegel el Estado representa el Espíritu y la Razón, el encuentro entre la libertad individual y los requerimientos de la comunidad. El Estado es el dominio de los intereses comunes mientras que la sociedad civil, en especial, la familia de los intereses particulares, privados, de las amistades, los compañeros/as, colegas y vecinos. La sociedad civil, según Hegel, es un sistema de necesidades sustentado en la propiedad privada. La sociedad civil está subordinada al Estado. Es de aclarar que el Estado que propone Hegel no es el Estado autoritario sino, como ya dijimos, el Estado donde priman el Espíritu y la Razón como bien supremo de la humanidad.

El profesor Lester Salamon, investigador, profesor y escritor estadounidense de la universidad Johns Hopkins, quien dirigió el estudio: La sociedad civil: las dimensiones del sector no lucrativo definen la sociedad civil como: la parte organizada de la ciudadanía que, con objetivos comunes, busca influir en la esfera pública. A través de sus organizaciones la sociedad civil promueve intereses y valores, jugando un papel crucial en la vida democrática. (Google). Para el profesor Salamon debe existir vínculos y relaciones en tres esferas, a saber: El Estado, que representa el poder político, la empresa privada que representa el poder económico y el sector social, también llamado Tercer Sector, que representa el poder de la solidaridad.  Para entenderlo de una manera mas simple e ilustrativa pensemos en tres círculos que se interceptan; cada círculo representa un poder mientras que la intercesión es el espacio del encuentro, de los vínculos, relaciones y alianza de los tres sectores. Es de anotar que para el profesor Salamon el sector social es entendido como el sector no lucrativo. Aunque él no habla de sociedad civil podemos asumir que la suma de la empresa privada y el sector social configuran la sociedad civil. En el Estado los funcionarios públicos solo pueden hacer lo que la ley les permite, mientras que en la sociedad civil las personas pueden hacer todo aquello que la ley no lo prohíbe. Esta diferencia es fundamental para comprender los alcances y límites que las personas y las organizaciones tienen al hacer parte de un Estado y una sociedad.

En los países de régimen político democrático el sector social está conformado por numerosas organizaciones no gubernamentales y sin ánimo de lucro constituidas por el derecho a la libertad de expresión y libertad de asociación. La misión y el objeto social de estas organizaciones es contribuir al desarrollo y bienestar de la población mediante el ofrecimiento, apoyo, acompañamiento y fortalecimiento para una mejor inclusión y calidad de vida.

Al hacer parte de un Estado democrático de derecho las organizaciones del sector social respetan y acatan la ley. Esto significa que se someten a la inspección, control y vigilancia por parte de funcionarios y entidades autorizadas. Los incumplimientos legales y malas prácticas pueden conllevar el cierre y la perdida de la personería jurídica. En un Estado democrático las organizaciones sin ánimo de lucro, ESAL, pueden contratar la ejecución de programas de las entidades gubernamentales contempladas en sus planes de desarrollo. Pueden, también, realizar convenios de asociación con el Estado y entes públicos territoriales, departamentos, distritos y municipios, para aunar esfuerzos en la realización de proyectos de interés común. Participan, además, en el diseño, formulación e implementación de políticas públicas, así como de mesas de trabajo con el sector público. Al hacer parte de un Estado democrático las ONG y las ESAL pueden acudir a los tribunales de justicia cuando consideren que sus garantías e intereses están amenazados. En muchos Estados su constitución política demanda de hacia ellas acciones de promoción y protección. El sector social es la manifestación de la diversidad y pluralidad de una sociedad. La democracia es, pues, el entorno más adecuado y habilitante para la creación, crecimiento y desarrollo de las  ONG y las ESAL.

En oposición a los Estados de régimen político democrático están los Estados con un régimen político autoritario. Estos regímenes se caracterizan por el recorte de la libertad de los derechos civiles de la población. Violan, no respetan los Derechos Humanos y la separación de poderes. Imponen la censura a los medios de comunicación y a las redes sociales. Eliminan o restringen el pluralismo político, persiguen y encarcelan a los dirigentes y activistas de la oposición. Prohíben o limitan la movilización de ciudadanía en las calles, espacios públicos. Sus dirigentes políticos tienden a perpetuarse en el poder mediante reformas constitucionales. Tratan y logran imponer su voluntad e intereses sobre todo el conjunto de la sociedad. Conciben y ejercen la autoridad de forma absoluta reprimiendo toda expresión contraria a su ideología e intereses. Llenan las cárceles de presos políticos. En un Estado autoritario hay abuso de autoridad, centralización del poder en un partido único, se suprimen libertades individuales y exige, mediante el miedo y la coerción obediencia y sumisión en cuanto a sus decisiones. Un régimen político autoritario puede darse tanto en países con países con partidos políticos predominantes ya sea de izquierda o de derecha. Ejemplos de países con un régimen político autoritario: China, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte, Turquía, El Salvador, Afganistán, e Irán.

Como puede apreciarse es muy distinta la situación del sector social y sus organizaciones entre un Estado democrático y un Estado autoritario. Para este tipo de Estado el sector social es percibido como una amenaza, una resistencia a su voluntad de regir y controlar la pluralidad y todos los aspectos de la sociedad. De ahí que acuda al cierre y marchitamiento del sector social y por ende de la sociedad civil. Un caso patético es el de Nicaragua donde la dictadura de presidente Daniel Ortega y su esposa han clausurado y confiscado los bienes de más de 5.500 ONG y ESAL, entre ellas la Cruz Roja y las organizaciones dependientes de la iglesia católica y comunidades religiosas. Y las organizaciones que aun quedan están obligadas a ejecutar solo los  programas y proyectos que el gobierno les ordene, limitando así su iniciativa y propia gestión.

La deriva autoritaria es la denominación que los politólogos han dado en llamar a la tendencia de un cambio profundo de ciertos Estados en la gobernabilidad de sus sociedades. Valiéndose de instituciones democráticas como las elecciones los políticos populistas acceden al poder para luego hacer reformas e intervenciones de corte autoritario que restringen o suprimen leyes e instituciones democráticas. La deriva autoritaria es una amenaza real para la existencia de las ONG y las ESAL y en su conjunto el sector social. En un país como Estados Unidos que se precia de ser paradigma de la democracia asistimos, perplejos e indignados, a la deriva autoritaria del presidente Donal Trump cuya política es imponer su ideario ultraconservador a estamentos tan importantes como las universidades, así como la supresión de USAID la agencia de cooperación internacional que ejecutaba programas económicos, sociales y humanitarios en muchos países del mundo mediante convenios con otros Estados, ONG Y ESAL.

Las decisiones más importantes que toma una sociedad son de índole política. Si la sociedad se confunde y toma en las urnas decisiones equivocadas, asume el riesgo y de ser gobernada por un presidente populista autoritario, que hará todo lo necesario por perpetuarse en el poder. Ante este peligro real, la sociedad civil de esos países debe de tomar conciencia, expresarse y movilizarse, tanto presencial como en las redes sociales junto a las familias y comunidades, para ofrecer resistencia a los intentos de restringir la democracia y clausurar sus organizaciones.  

La riqueza de la naturaleza reside en su biodiversidad. La riqueza de una sociedad lo es en su sociodiversidad. Una sociedad con una sociedad civil limitada y débil pierde su pluralidad, su diversidad, su capital social, institucional y relacional, empobreciendo la vida personal, social y comunitaria, donde cunde el miedo y la desconfianza ante el Estado autoritario. Esperamos, abrigamos la esperanza que el modelo de la deriva autoritaria no se extienda a más países democráticos por el bien y futuro de sus poblaciones.

       

Saturday, April 05, 2025

El encargo fiduciario entre los socios y socias de una ESAL

 

El encargo fiduciario entre los socios y socias de una ESAL u ONG

 

 

Luis Julián Salas Rodas

 

Sociólogo

 

Universidad Pontificia Bolivariana

 

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales

 

Universidad de Antioquia

 

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

 

Universidad París XII

 

Luijus34@gmail.com

 

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Medellín - Colombia

 

 

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  El psicólogo y psicoanalista sueco Erik Erikson (1902 – 1994) estableció 8 etapas psicosociales del desarrollo humano. La primera etapa la denominó Confianza versus Desconfianza, la cual se da en el primer año de vida de los seres humanos. El recién nacido llega a un mundo extraño, desconocido, que le genera miedo y temor. El llanto es una expresión de esas primeras emociones. El bebé, para avanzar en su desarrollo, debe ir dejando la desconfianza, el miedo y los temores de su entorno y empezar a confiar en las personas y el mundo que lo rodea. Para que ello sea posible es menester, muy importante que la madre, o quien haga sus veces, le proporcione amor, afecto, ternura, caricias y atienda, además, sus necesidades materiales de alimento, abrigo, sueño, baño, aseo. El bebé es un ser dependiente, en un todo y por todo, pues no puede valerse por sí mismo, saber, sentir que es amado y cuidado. Solo así va dejando la desconfianza y va adquiriendo confianza y seguridad. Afirmaba Erikson que cuando, por diversos motivos, se instalaba la desconfianza sobre la confianza, el niño/a adquiría, de por vida, una actitud y una disposición a desconfiar de sí mismo y los demás tanto en sus relaciones sociales como en sus vínculos afectivos.

 La confianza entendida tanto como una virtud personal como pública se convierte, por así decirlo, en el “pegamento” que hace posible la integración, la cohesión social. La confianza puede definirse como aquella expectativa que se establece entre las partes para cumplir los pactos, los acuerdos convenidos, ya sea escritos o de palabra. En caso de incumplimiento de una de las partes se aplican las garantías respectivas. Traicionar o abusar de la confianza otorgada es un grave atentado en la continuidad de una amistad, un amor, un negocio, una autoridad, un acuerdo. Cuando, por diversos motivos o razones, se pierde  la confianza resulta muy difícil, en ocasiones imposible, restaurarla.  

 El sociólogo y politólogo estadounidense Robert Putnam define el Capital Social: como un conjunto de características de la organización social, presente en las estructuras de relaciones interpersonales e intersectoriales de una sociedad en forma de normas, redes de relaciones interpersonales y de confianza. (Capital social: premisas, problemas y perspectivas. Carolina Corao. Https://ve.scielo.org).

 El Capital Social presente en una sociedad tiene por fin facilitar la participación la cooperación, colaboración y coordinación de proyectos, programas, alianzas y actividades conjuntas de mutuo beneficio que permanecen en el tiempo.

 En el derecho mercantil el encargo fiduciario: es un acuerdo en el que se le confía a una entidad fiduciaria la administración de bienes o dinero de manera temporal. El objetivo es cumplir con una finalidad determinada. (Google). Las Entidades sin Ánimo de Lucro, ESAL, y las Organizaciones No Gubernamentales, ONG, pertenecen la denominado Tercer Sector o Sector Social cuyo propósito es aportar al bienestar y el desarrollo social, económico y cultural de grupos, familias y comunidades, revertiendo los excedentes financieros, si los hay, al cumplimiento de sus misiones institucionales. Para dicho cumplimiento estas entidades necesitan generar ingresos y construir y fortalecer un patrimonio. Los activos y el patrimonio de una ESAL o de una ONG no pueden ser repartidos a sus socios/as en caso de una liquidación. Ellos deben ser transferidos, por determinación de los estatutos, a otra entidad similar.

 ¿En que consiste, pues, el encargo fiduciario en una ESAL U ONG? Consiste en que el Estado y la sociedad ponen al cuidado de los socios/as la custodia, la vigilancia del cumplimiento tanto del objeto social como de la misión institucional, así como del patrimonio y los activos pertenecientes a la entidad. Ello se refrenda, se cumple en la aprobación o no tanto del informe social como de los estados financieros, previo dictamen de la revisoría fiscal. El Estado y la sociedad depositan en los socios/as la confianza, la fe, de que procederán siempre con honestidad, transparencia y debida diligencia en la supervisión de los actos y decisiones tomadas tanto por la junta directiva como por la dirección ejecutiva. En caso de que estas instancias obren contario a la Ley, los estatutos, reglamentos o Código de Gobierno Corporativo, si lo hay, es deber, obligación de los socios y socias convocar a los dignatarios de la organización a responder y rendir cuentas en una asamblea extraordinaria. Si no lo hiciere, la oficina de Inspección, Control y Vigilancia de las Entidades Sin Ánimo de Lucro, del departamento respectivo, puede intervenir mediante denuncia ciudadana o a mutuo propio; también lo puede hacer la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN. Ambas pueden aplicar sanciones administrativas y la primera tiene la potestad de cancelar la Personería Jurídica de la entidad investigada. 

 Los socios y socias de una ESAL u ONG tienen el poder de crear o liquidar, mediante una asamblea y el cumplimiento de requisitos legales, las entidades de acuerdo a circunstancias particulares. Este poder no lo tiene ni la dirección ejecutiva, ni la junta directiva.

 Es de anotar que el encargo fiduciario de un socio/a no se limita a ser convocado y participar en las sesiones, ordinarias y extraordinarias, de la asamblea para completar el quorum deliberatorio reglamentario. Todos los socios/as, si así lo desean, tienen, por derecho propio y estatutario, la facultad y la oportunidad de aspirar, de hacer parte de los estamentos directivos, de los comités y comisiones que tenga establecido la organización. No puede ser que por decisiones de la junta directiva o de la dirección ejecutiva se privilegie la participación de unos socios/as y se excluya a otros/as.

 El dar el consentimiento, ya sea por escrito o en forma oral, de pertenecer a una ESAL u ONG como socio/a, o de hacer parte de la junta directiva implica una responsabilidad legal y ética ante el Estado y la sociedad. El hecho de ser voluntario, sin retribución económica, no lo exime. En el caso de aceptación a la junta directiva se debe firmar un documento ante la Cámara de Comercio formalizando la misma. Al hacerlo asumen las condiciones legales impuestas por el Código de Comercio por acción u omisión frente a decisiones que hayan afectado el funcionamiento y la sostenibilidad de la organización, implicaciones que pueden afectar el patrimonio y situación financiera del asociado.

 En consecuencia, no es un favor, una deferencia que una persona natural hace a la invitación de la entidad de pertenecer a ella. Desafortunadamente muchas ESAL y ONG no tienen procesos y protocolos de inducción a los nuevos socios/as acerca de los derechos y obligaciones que implica la aceptación del encargo fiduciario. Dicha omisión suele acarrear que el nuevo socio/a asuma una posición pasiva ante los programas, proyectos y actividades de la entidad. Es responsabilidad de la junta directiva y de la dirección ejecutiva procurar su participación de acuerdo a sus conocimientos, experiencias e intereses. Ello implica, además, mantener canales y medios de comunicación, en forma regular, de las actividades y eventos de la institución. Es muy importante que el socio/a se sienta motivado, reconocido por sus aportes a su buena marcha en el cumplimiento de la misión institucional.