Monday, January 26, 2026

¿Qué tanto impacto tiene la inversión social privada de las ONG y las ESAL en Colombia?

 


¿Qué tanto impacto tiene la inversión social privada de las ONG y las ESAL en Colombia?

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista y Magister en Ciencias Sociales

Universidad de Antioquia

Magíster en Ciencias de la Educación

Universidad París XII

Ex Director Ejecutivo de la Fundación Bien Humano

Ex Presidente del Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG

Luijus34@gmail.com

@LuisJulianSalas

Blogs en Google: Familia y Otros; Juntas Directivas ONG, ONG y Gerencia Social

Medellín – Colombia

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Tres actores y su interrelación son claves en el desarrollo en un país con un Estado Social de Derecho y de Economía de Mercado, a saber: el Estado que representa y detenta el poder político, la Empresa Privada que detenta el poder económico y genera la riqueza de bienes y servicios y el Sector Social o Tercer Sector que representa el poder de la solidaridad. Entre más se interrelacionen los actores más impacto tienen en promover tanto el desarrollo como el bienestar, el Bien Común, y la calidad de vida de la población.  Esto acontece en mayor medida si entre los actores se genera y mantiene un clima de confianza y respeto mutuo, aunque no siempre sucede de esta manera haciendo difícil y complejo establecer alianzas proyectos y programas compartidos. Las alianzas público-privadas entre estos tres actores se basan en la contratación, los convenios y las mesas de trabajo para formular políticas públicas y sociales en beneficio de la ciudadanía. Es de mencionar, además, los aportes al desarrollo del Sector de la Economía Solidaria, que en Colombia lo conforman las precooperativas, las cooperativas, los fondos de empleados y las mutuales.

Definición de Sector Social

Es el conjunto de organizaciones sin ánimo de lucro que no son gobierno ni empresas capitalistas, que trabajan por el bienestar colectivo y la justicia social, cubriendo áreas como educación, salud, vivienda, desarrollo humano, a través de la iniciativa ciudadana y la participación ciudadana democrática para resolver problemas sociales. (Google).

Los regímenes democráticos se caracterizan por reconocer y apoyar al Sector Social y sus organizaciones, mientras que en los regímenes autoritarios hay una tendencia a restringir el Sector Social, a reducir su autonomía y operación. Es el caso de Nicaragua donde el dictador Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo han cerrado 5.600 Organizaciones No Gubernamentales ONG, nacionales e internacionales, confiscando sus bienes y consolidando el control estatal sobre la Sociedad Civil, dejando a millones de beneficiarios sin acceso a bienes y servicios esenciales

La Empresa Privada, el Sector Social, las personas naturales y los distintos colectivos y poblaciones conforman la Sociedad Civil. Hay una distinción fundamental entre el Estado y la Sociedad Civil:  mientras que los funcionarios públicos solo pueden hacer lo que la Ley les permite, la Sociedad Civil puede hacer todo aquello que la Ley no les prohíbe. Esta distinción es esencial para entender la lógica y la dinámica de cada actor.

El Sector Social en Colombia está conformado por una gran diversidad y multiplicidad de organizaciones. La heterogeneidad es de doble filo, por un lado, es muestra de la iniciativa privada y del ejercicio al derecho constitucional de la libre asociación, por otro lado, es dispersión de recursos y multiplicidad de organizaciones duplicando acciones en similares proyectos y programas.

A diferencia de los gremios de la Empresa Privada que tienen un voz fuerte y propia ante e Estado, la Opinión Pública y la sociedad mediante sus pronunciamientos de su Consejo Gremial, el Sector Social es débil, pues carece de esta fortaleza institucional y un un ente rector que convoque, agrupe, represente, movilice y defienda sus intereses ante el Estado y otros actores del país.

El Sector Social tiene una baja credibilidad, una limitada capacidad de gestión, coherencia interna, de articulación y  coordinación, pocas agendas compartidas, débil transferencia de conocimiento, dificultades en la comunicación y divulgación de resultados, preminencia de visión de corto plazo por el largo plazo, estigmatización y percepción difusa de los logros, brechas digitales entre las organizaciones, limitaciones técnicas y de metodología, fragilidad y falta de permanencia de las alianzas público privadas, baja incidencia política, poca oferta de fortalecimiento institucional, dificultad en contratar, remunerar y retener personal con conocimientos y experiencia, escaza capacidad de seguir, monitorear y medir resultados y soportar evidencias de cambio y transformación, y la, lo más importante: la dificultad de conseguir y mantener fuentes confiables y seguras de financiación para cumplir, a cabalidad, la misión institucional y los objetivos de los programas formulados y a ejecutar..   

(Para una mayor información y conocimiento del Sector Social en Colombia consultar el estudio realizado, en 2025, por Compartamos con Colombia, Enlaza Sur, con el apoyo de la Ford Foundation y la participación de 200 organizaciones distribuidas así: 112 Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), 58 Organizaciones de Base o Comunitarias, y 30 Fundaciones Familiares y Empresariales).  Https://compartamos.org).

 Asociación de Fundaciones Familiares y Empresariales de Colombia, AFE

Esta asociación, con sede en Bogotá, creada en 2008, agrupa organizaciones de 85 fundaciones familiares y empresariales del país, mediante el trabajo en alianza para impulsar y unir esfuerzos en proyectos de desarrollo social, educación y bienestar.

Aura Lucia Lloreda, directora ejecutiva de la AFE, en un interesante artículo escrito para la revista Semana analiza el desafío de invertir en lo social en tiempos de incertidumbre y desconfianza y explica el por qué la coordinación con las políticas públicas hoy es clave. (Revista Semana, 22 de diciembre de 2025).

En dicho escrito la directora de la AFE da una cifra con datos del 2024 frente a la cuantía de la cooperación privada, entendida como la inversión social realizada por empresas, fundaciones y otros actores de carácter privado. La suma dada es de más de 4 billones. De esa cifra afirma la doctora Aura Lucia que en la AFE se invirtieron más de un billón de pesos en 2024 a través de más de 800 iniciativas que impactaron a más de 16 millones de colombianos.  

De entrada, dos observaciones frente al artículo, una es la imprecisión en la cifra suministrada de 4 billones de pesos y más, de los cuales un billón de pesos y más son de aporte de las organizaciones afiliadas a la AFE; la otra observación es que no nos dice cuál es la fuente de información de los 3 billones de pesos y más de las otras empresas y ONG no afiliadas a la AFE. En términos económicos las cifras, los números deben de ser exactos y no aproximados. En términos de credibilidad y transparencia siempre se deben citar las fuentes de donde provienen las cifras y los datos.

Dejando de lado los reparos a dicha cifra, 4 billones de pesos es muy poco monto de inversión privada aportada por las empresas y las organizaciones del Sector Social. Decimos que muy poco si la comparamos con los ingresos anuales de las empresas privadas, por ejemplo, con el listado de las 50 empresas más grandes del país. En el puesto 35 esta Interconexión Eléctrica ISA con ingresos de $4.13 billones y en el puesto 35 está ubicada Toyota Colombia con $4 billones. Traigo a colación el ejemplo comparativo con la empresa privada para demostrar el argumento de la baja cuantía de recursos financieros que moviliza en nuestro medio el Sector Social. Según cifras de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) en el año 2025 se registraron en el Régimen Tributario Especial (RTE) 1037 Entidades Sin Ánimo de Lucro ESAL, entre fundaciones, corporaciones, asociaciones, cooperativas, precooperativas, ligas, federaciones, clubes deportivos. No se cuentan en este listado las ESAL que se pasaron al Régimen Tributario Ordinario RTO donde deben pagar impuestos si generan excedentes en la operación.

Caben otras comparaciones, por ejemplo: con el presupuesto general de la nación de $547 billones aprobado por el Congreso para el año 2026 es menos del 1%; o sea apenas el 0.73% del mismo. Los 12.000 mil millones de dólares de las remesas que los colombianos/as envían a sus familias del exterior según el Banco de la República y como porcentaje del Producto Bruto Interno del país (PIB) de 438.120 mil millones de dólares de acuerdo a datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), En este asunto del impacto social de las  ONGl.y las ESAL parece que son más los discursos que los recursos...

Una restricción para las ONG y ESAL de Primer Piso obtener recursos para la operación de sus proyectos y programas son las pocas ONG y ESAL de Segundo Piso que están dispuestas a aprobar y desembolsar los dineros solicitados. Estas entidades delimitan, en su mayoría, de acuerdo a su misión institucional y objeto social estatutario, cuales proyectos a financiar y cuáles no. O sea que solo apoyan aquellos proyectos y programas de las ONG y ESAL que estén en sintonía y concordancia en las convocatorias.

En cuanto a la celebración de convenios de asociación con agencias del Estado éste impone a las ONG Y ESAL contrapartidas ya sea en especie o dinero para llevarlos a cabo. En este sentido las ONG y ESAL de Segundo Piso como las Fundaciones Familiares Y Empresariales tienen más posibilidades y más recursos financieros disponibles para aportar que las ONG y ESAL de Primer Piso. Es una desventaja estructural.

Coordinación con las políticas públicas y programas de las agencias del Estado y los entes territoriales

Es bienvenido el llamado que hace la directora de la AFE en cuanto a superar la tendencia de las ONG y ESAL y a las empresas privadas a obrar e implementar los proyectos y programas institucionales dejando de lado el establecer uniones, alianzas con otras organizaciones sociales y en especial con el Estado. Escribe al respecto: En este escenario, las empresas privadas no solo están llamadas a sostener su compromiso con el desarrollo sino hacerlo de manera más articulada, estratégica y, sobre todo, responsable (…) La relación entre lo público debe evolucionar. No se trata de reemplazar al Estado ni mucho menos de asumir funciones que le corresponden, sino de construir esquemas de colaboración más claros y estables. El sector privado puede aportar innovación, conocimiento y visión de largo plazo; el sector público, orientación estratégica, capacidad de política pública y estabilidad. Sin embargo, sin reglas claras, coordinación territorial y. sobre todo, confianza, cualquier esfuerzo queda incompleto.   

Muy de acuerdo. La coordinación con el Estado depende de su recepción y de la voluntad política de aceptarla. La verdad sea dicha que bajo el gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego no ha habido un real interés en trabajar con las ONG y las ESAL del país. En sus discursos y narrativas no las nombra ni las ha tenido muy en cuenta a la hora de coordinar las políticas públicas, proyectos y programas con agencias estatales. Ha preferido hacerlo directamente con las comunidades de base las cuales prestan apoyo político en contraprestación por los dineros recibidos. Sigue existiendo en el Gobierno Nacional y en sectores de la Opinión Pública y de la sociedad un entorno no habilitante que impide una mayor actuación, gestión e impacto social de las ESAL y las ONG. Vale anotar que existen excepciones al respecto en algunos entes territoriales como departamentos, distritos, ciudades y municipios que si propician las alianzas y el trabajo coordinado con ellas.

Otros dos factores que se agregan  un entorno no habilitante para las ONG y ESAL en cuanto a recursos financieros  son la reducción de los beneficios tributarios a las empresas y donantes dado en el decreto 2150 de 2017, y la disminución de los aportes de la Cooperación Internacional al Desarrollo desde las agencias de los países desarrollados como Estados Unidos con el cierre de USAID y en Europa con el recorte de la ayuda para destinar esos dineros a incrementar los gastos de defensa ante la guerra en Ucrania y la amenaza de Rusia.

En cuanto a las acciones de la AFE deberá ésta convocar y dar mayor participación a las ONG y ESAL de Primer Piso, afiliadas a la Confederación Colombiana de ONG y sus federaciones regionales por medio de alianzas con las de mayor reconocimiento, idoneidad y trayectoria como expertas en distintos temas del desarrollo y conocimiento de las comunidades urbanas y rurales del país, a la vez que fortalece, en mayor medida, todo el Sector Social.

Cobertura nacional de la inversión social privada

Retomando las palabras de la directora ejecutiva de la AFE: Aunque la inversión social privada tiene cobertura nacional, su mayor concentración se mantiene en departamentos como Antioquia, Valle del Cauca, Bogotá, Cundinamarca, Atlántico Y Bolívar, mientras que regiones con altos niveles de pobreza multidimensional como Vichada, Guanía, Guajira, Vaupés y Chocó continúan rezagadas. Estas brechas no responden solo a la disponibilidad de recursos sino también a limitaciones de coordinación, capacidad institucional y continuidad en la acción pública, que siguen restringiendo el impacto de los esfuerzos existentes.

Muy valedera la crítica y reflexión de la directora a este respecto. Solo mencionar que aún existen muchas fundaciones familiares y empresariales que bajo el concepto de Responsabilidad Social Empresarial RSE circunscriben su atención, recursos, programas y proyectos únicamente a las grupos, familias y comunidades vecinas a sus fábricas sin extender su compromiso y solidaridad a otras poblaciones no cercanas y alejadas.

La medición del impacto social de la inversión privada del Sector Social

Con relación a este importante asunto escribe la directora de la AFE: Y finalmente, avanzar hacia la tomade decisiones basada en la evidencia, profesionalizando aún más el trabajo del sector, midiendo resultados, reconociendo errores y concentrando esfuerzos en lo que realmente genera impacto.

Medir el impacto social de los proyectos y programas tanto públicos, como de la Empresa Privada y el Sector Social, eh ahí el meollo de la cuestión, lo esencial.

La medición del impacto social es un proceso analítico y sistemático que cuantifica y comunica el valor social, ambiental y económico generado por una organización o proyecto yendo más allá de las métricas financieras. Permite evaluar cambios reales en la comunidad, mejorar estrategias, captar financiación, garantizar la transparencia y mejorar la reputación (Google).

El impacto social de un proyecto o programa puede ser planificado e intencional, con consecuencias y resultados tanto positivos como negativos, directos o indirectos, de corto o largo plazo. Un impacto social puede ser negativo en una comunidad cuando desde un enfoque y metodología asistencial tiene como resultado incrementar la dependencia hacia la ONG o la ESAL, frenar la iniciativa, impedir la autonomía y la participación activa, impidiendo el despliegue en las comunidades de sus fortalezas, sus capacidades y sus oportunidades reales de cambio y transformación en su nivel y condiciones de vida tanto personal como colectiva.   

Como bien se deduce de la definición, los impactos sociales en la realización de programas y proyectos no se limita, únicamente, a recopilar testimonios de los participantes, a registrar las estadísticas de las actividades realizadas, ni al, alcance y cobertura geográfica y poblacional alcanzada durante el tiempo de ejecución de los mismos.

La medición del impacto social es un campo del conocimiento que requiere de expertos evaluadores e investigadores, con amplio conocimiento en enfoques, metodologías, tanto cuantitativas como cualitativas, en la recolección de datos, procesamiento, análisis y experiencia acumulada a través de los años.

Para emprender, con acierto, un estudio, una evaluación de impacto social es requisito indispensable contar desde un principio con los recursos económicos suficientes. Se estima que el valor de una evaluación de impacto social, en promedio, la mitad del costo de ejecución del proyecto o programa. No siempre se cuenta con recursos propios para contratarlo, ni tampoco es fácil encontrar quien esté dispuesto a financiarlo.

Un estudio de impacto social requiere construir una Línea de Base, Ex Ante, con las categorías e indicadores más relevantes a medir y contrastar no solo durante su ejecución sino un tiempo después de su finalización o sea ExPost. El verdadero impacto social de un proyecto o programa reside en demostrar, con evidencias, que estos si lograron trasformar, cambiar las condiciones de vida de las personas, grupos, familias y comunidades tal como se esperaba en la formulación de los objetivos iniciales a lograr. El verdadero impacto social es aquel que permanece en el tiempo, es decir que no desaparece, ni se diluye con los años.

A continuación tres s ejemplos ilustrativos de dos mediciones del impacto social:

Los programas de inversión en la Primera Infancia presentado por el profesor estadounidense James Heckman:

La evidencia muestra que la forma más costo-eficiente de proveer igualdad de oportunidades, mayor desempeño y mayor éxito económicos complementando el entorno familiar de los niños en situación de vulnerabilidad con educación. Los beneficios obtenidos en la Primera Infancia se deben reforzar con una educación secundaria y superior de calidad que continue el desarrollo de destrezas cognitivas y el carácter.

La preocupación por el costo de la educación en la Primera Infancia es justificable, pero desaparece rápidamente cuando se compara con los retornos. Programas como el Perry Preschool cuestan entre US$ 7.000 y US$ 8.000 al año por niño. Este monto es muy parecido al gastado por niño en la educación secundaria pública. La tasa de retorno de la inversión en educación de calidad para la Primera Infancia es del 7-10% al año. Esta tasa de retorno es exponencial y sumamente valiosa; cada dólar invertido en educación para la Primera Infancia rinde diez centavos al año durante cada año de vida del niño. (…) Una inversión en los primeros años de vida nos permite forjar el futuro y construir capital; invertir más tarde nos condena a corregir las oportunidades perdidas del pasado, lo cual lo pagaremos muy caro. (Reflexiones sobre la importancia de invertir en la Primera Infancia. Documentos escritos por el profesor James Heckman. www.heckmanequation,org).

Otra medición de impacto social y económico comprobada es la de la Encuesta Nacional del Uso del Tiempo (ENUT) que realiza el DANE donde mide la manera como las personas distribuyen su tiempo diario en actividades remuneradas y no remuneradas como las tareas del Cuidado y los quehaceres domésticos. La encuesta ha estimado que el impacto, el aporte del trabajo no remunerado de las mujeres, en la llamada Economía del Cuidado, es cercana al 20% del PIB del país, es decir 80 mil millones de dólares. Una cifra enorme. Ese sería el dinero que habría que remunerar a las mujeres que dedican a esas labores, en promedio, 7 horas y 35 minutos diarios. (https://dane.gov.co).

En Chile el programa gubernamental Ingreso Solidario tenía como objetivo, durante cuatro años,  sacar a las familias en pobreza extrema a línea de pobreza mediante subsidios condicionados y vinculación y acceso de las familias a programas y servidores estatales. Unos años después al realizar el estudio de impacto social del programa se halló que una de cada tres familias volvía a la pobreza extrema por la persistencia de condiciones de vida de alta vulnerabilidad 

Otros medios y metodologías, menos costosos, a la que pueden acudir las ONG y las ESAL en la evaluación del impacto social son la sistematización de experiencias como método de interpretación crítica que reconstruye y ordena los procesos vividos para allegar conocimiento, comprender su lógica interna y los distintos factores intervinientes. Implica la participación activa de las personas y grupos involucrados.

Los estudios de efectos tempranos son otra forma de detectar impactos iniciales al momento de terminar la ejecución del proyecto o programa sobre la población intervenida. Se realiza mediante la aplicación de cuestionarios, grupos focales y testimonios. La limitación es que no puede determinar si los cambios hallados van o no permanecer en el tiempo.

La implementación de estos estudios de impacto social por parte de las ONG y las ESAL implica crear un área de gestión del conocimiento dentro de la organización responsable de asumir dicha tarea en los proyectos y programas elegidos para dichos estudios. Otra manera es contratarlo con firmas y expertos externos. A este respecto es importante que las ONG y las ESAL que publiquen, divulguen y socialicen los resultados tanto con la comunidad científica como ante los medios de comunicación y redes sociales y foros y no limitarse solo a informar a las juntas directivas y asambleístas de la organización.

En el citado estudio del Sector Social en Colombia se afirma que el 33% de las organizacio9nes y fundaciones empresariales declara no haber realizado ejercicios de medición de impacto en sus proyectos y programas. Las razones más frecuentes                 son la falta de conocimientos, con el 32%, de recursos técnicos o económicos, 19%, especialmente en organizaciones sociales y comunitarias, evidenciando debilidades en el seguimiento, monitoreo o evaluación de sus intervenciones.

El estudio menciona, además, diferencias notables entre fundaciones familiares y empresariales con otras ONG de Primer Piso, de base y comunitarias en loa medición del impacto social en cuanto a capacidad técnica e indicadores definidos y formulados. Recomienda a las organizaciones la formación de indicadores significativos, medibles y contextualizados y contar con una caja de herramientas que incluya ejemplos y formatos adaptables que vincule la medición con la misión institucional. Concluye que la medición del impacto suele responder más a exigencias externas que a una cultura organizacional de aprendizaje. El 23% de las Fundaciones Empresariales, de la muestra, no cuenta con indicadores en sus proyectos y por lo tanto no le es posible medir su impacto social. Y solo el 7%, una cifra muy baja, identifica la medición como una causa principal de sus problemáticas. Sin embargo, su baja priorización afecta la capacidad de demostrar resultados y limita el acceso a nuevas fuentes de financiamiento o alianzas estratégicas. En consecuencia, la medición del impacto social de los proyectos y programas es un punto débil en las organizaciones de la muestra.

Como hallazgo importante del estudio se identifica que el 69% de las organizaciones encuestadas identifican la falta de financiamiento como la principal problemática que limita la operación, el crecimiento y proyección a largo plazo y está directamente vinculada a la dependencia de recursos internos, la baja inversión pública y la falta de estrategias de generación de ingresos propios. (…) El panorama del Sector Social en Colombia muestra una alta vulnerabilidad de las organizaciones, donde dos de cada tres que aún dependen de donaciones. Solo un 42% recibe ingresos en forma constante y un 35% podría operar un máximo de un mes si se interrumpen sus recursos actuales. Es de anotar que las Fundaciones Familiares y Empresariales disponen de mayor fuente recursos disponibles en sus presupuestos que las ONG y las ESAL de Primer Piso, así como las organizaciones de base y comunitarias.

Ante la escasez de recursos de las agencias oficiales de cooperación al desarrollo las ONG de los países del Tercer Mundo ven en la Filantropía Consciente de ONG del Primer Mundo una fuente, una oportunidad de financiación de sus proyectos y programas. Apoyo que está siendo determinado por la demanda de exigir resultados verificables y confiables para su aprobación. Exigencia que implica una mayor competencia entre las entidades y un mayor esfuerzo institucional para conseguir dichos recursos, en especial a las ONG y ESAL de menor tamaño y relaciones.

Los Bonos de Impacto Social (BIS) son otra iniciativa para obtener financiación de inversores privados en proyectos y programas sociales de las ONG y ESAL donde el Estado, el gobierno solo paga si se cumplen, a cabalidad, los objetivos y metas. Los inversionistas aportan el capital inicial asumiendo el riesgo de no retorno si estos no se cumplen. El modelo de los BIS pretende mejorar la efectividad del gasto público, la innovación social y la resolución de problemas en las comunidades. (Google).

No deja de ser un asunto inquietante de cómo puede hacerse, con validez y verificación, la medición del impacto social de la inversión privada en un país como Colombia con una población, urbana y rural, vulnerable en zonas de conflicto, con actores armados que se disputan, con violencia, territorios, acceso y control de rentas ilegales mediante el desplazamiento forzado, amenazas, extorsiones, desapariciones. Secuestros, confinamientos, despojo de tierras, reclutamiento de menores, asesinatos y víctimas.

La mayoría de las ONG y ESAL del país tienen una cobertura geográfica y poblacional limitada a lo local o regional. Muy pocas tienen una cobertura nacional. De ahí que el monitoreo, seguimiento y medición del impacto social de los programas y proyectos cuando estos se realizan están circunscritos a un territorio y población determinada.

Mientras la Cooperación Nacional Internacional presiona y demanda a las organizaciones del Sector Social por la realización y medición del impacto social de sus programas y proyectos poco se dice y reclama de la de medición, seguimiento y monitoreo de los mismos por parte del Gobierno Nacional, sus agencias y entes territoriales al respecto, donde los escáandalos públicos en los medios de comunicación y redessociales, la corrupción, la contratación irregular de obras civiles que quedan como elefantes blancos inconclusas, la mala formulación y terminación de programas y proyectos incluidos en los planes de desarrollo, las coimas y sobornos de los contratistas en la adjudicación de millonarios contratos por parte de los funcionarios públicos están a la orden del día. Bastante trabajo tienen, en este sentido,. las procuradurías, las contralorías y las veedurías ciudadanas.

Resumiendo. Las condiciones de existencia y sostenibilidad de las ONG y las ESAL del Sector Social se ven enfrentadas tanto en el presente como hacia el futuro a nuevos retos y desafíos que ponen en entre dicho sus reales capacidades para afrontarlos, al tiempo que deben mantener la reputación institucional, la confianza pública, el reconocimiento, la transparencia, la efectividad y la eficiencia ante los otros actores políticos, sociales y económicos tanto a nivel nacional como internacional. De no hacerlo se debilitarán y deteriorarán aún más, su imagen, prestigio y credibilidad.

En ONG y ESAL con problemas de carencia de recursos estables, de planeación estratégica, de poca planta de personal, de débil relacionamiento y articulación con otras organizaciones y actores, de proyectos y programas con débil capacidad de gestión,  formulación y estructuración, de gobernabilidad, limitaciones en adopción de tecnologías, no cumplimiento de objetivos, del presupuesto de ingresos y egresos, ausencia de estandarización de procesos internos, baja comunicación interna y externa, pocas oportunidades de capacitación del equipo de trabajo, es comprensible que el seguimiento, monitoreo, evaluación  e impacto social de los proyectos y programas no sea asumido como una prioridad misional e institucional, ante el cúmulo de problemas por resolver en el día a día.

Por último. Carecemos pues, en Colombia, de información confiable, cierta, global y consistente acerca de la medición tanto de la cuantía del impacto social de la Empresa Privada y las ONG y ESAL del Sector Social en la ejecución de sus proyectos y programas, como de las verdaderas transformaciones y cambios positivos en el bienestar económico y social de la ciudadanía y de las poblaciones más vulnerables. En este sentido queda mucho trabajo y gestión por hacer.

 

     

Thursday, September 18, 2025

La situación de las ONG bajo un régimen político autoritario

 

La situación de las ONG bajo un régimen político autoritario

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales

Universidad de Antioquia

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

Universidad París XII

Luijus34@gmail.com

@LuisJulianSalas

Blogs en Google: Familia y otros; Juntas Directivas ONG; ONG Gerencia social

Medellín – Colombia

 

 

Debemos al filósofo alemán Friedrich Hegel (1770 – 1831) la teoría de la relación dialéctica entre el Estado y la sociedad civil. Para Hegel el Estado representa el Espíritu y la Razón, el encuentro entre la libertad individual y los requerimientos de la comunidad. El Estado es el dominio de los intereses comunes mientras que la sociedad civil, en especial, la familia de los intereses particulares, privados, de las amistades, los compañeros/as, colegas y vecinos. La sociedad civil, según Hegel, es un sistema de necesidades sustentado en la propiedad privada. La sociedad civil está subordinada al Estado. Es de aclarar que el Estado que propone Hegel no es el Estado autoritario sino, como ya dijimos, el Estado donde priman el Espíritu y la Razón como bien supremo de la humanidad.

El profesor Lester Salamon, investigador, profesor y escritor estadounidense de la universidad Johns Hopkins, quien dirigió el estudio: La sociedad civil: las dimensiones del sector no lucrativo definen la sociedad civil como: la parte organizada de la ciudadanía que, con objetivos comunes, busca influir en la esfera pública. A través de sus organizaciones la sociedad civil promueve intereses y valores, jugando un papel crucial en la vida democrática. (Google). Para el profesor Salamon debe existir vínculos y relaciones en tres esferas, a saber: El Estado, que representa el poder político, la empresa privada que representa el poder económico y el sector social, también llamado Tercer Sector, que representa el poder de la solidaridad.  Para entenderlo de una manera mas simple e ilustrativa pensemos en tres círculos que se interceptan; cada círculo representa un poder mientras que la intercesión es el espacio del encuentro, de los vínculos, relaciones y alianza de los tres sectores. Es de anotar que para el profesor Salamon el sector social es entendido como el sector no lucrativo. Aunque él no habla de sociedad civil podemos asumir que la suma de la empresa privada y el sector social configuran la sociedad civil. En el Estado los funcionarios públicos solo pueden hacer lo que la ley les permite, mientras que en la sociedad civil las personas pueden hacer todo aquello que la ley no lo prohíbe. Esta diferencia es fundamental para comprender los alcances y límites que las personas y las organizaciones tienen al hacer parte de un Estado y una sociedad.

En los países de régimen político democrático el sector social está conformado por numerosas organizaciones no gubernamentales y sin ánimo de lucro constituidas por el derecho a la libertad de expresión y libertad de asociación. La misión y el objeto social de estas organizaciones es contribuir al desarrollo y bienestar de la población mediante el ofrecimiento, apoyo, acompañamiento y fortalecimiento para una mejor inclusión y calidad de vida.

Al hacer parte de un Estado democrático de derecho las organizaciones del sector social respetan y acatan la ley. Esto significa que se someten a la inspección, control y vigilancia por parte de funcionarios y entidades autorizadas. Los incumplimientos legales y malas prácticas pueden conllevar el cierre y la perdida de la personería jurídica. En un Estado democrático las organizaciones sin ánimo de lucro, ESAL, pueden contratar la ejecución de programas de las entidades gubernamentales contempladas en sus planes de desarrollo. Pueden, también, realizar convenios de asociación con el Estado y entes públicos territoriales, departamentos, distritos y municipios, para aunar esfuerzos en la realización de proyectos de interés común. Participan, además, en el diseño, formulación e implementación de políticas públicas, así como de mesas de trabajo con el sector público. Al hacer parte de un Estado democrático las ONG y las ESAL pueden acudir a los tribunales de justicia cuando consideren que sus garantías e intereses están amenazados. En muchos Estados su constitución política demanda de hacia ellas acciones de promoción y protección. El sector social es la manifestación de la diversidad y pluralidad de una sociedad. La democracia es, pues, el entorno más adecuado y habilitante para la creación, crecimiento y desarrollo de las  ONG y las ESAL.

En oposición a los Estados de régimen político democrático están los Estados con un régimen político autoritario. Estos regímenes se caracterizan por el recorte de la libertad de los derechos civiles de la población. Violan, no respetan los Derechos Humanos y la separación de poderes. Imponen la censura a los medios de comunicación y a las redes sociales. Eliminan o restringen el pluralismo político, persiguen y encarcelan a los dirigentes y activistas de la oposición. Prohíben o limitan la movilización de ciudadanía en las calles, espacios públicos. Sus dirigentes políticos tienden a perpetuarse en el poder mediante reformas constitucionales. Tratan y logran imponer su voluntad e intereses sobre todo el conjunto de la sociedad. Conciben y ejercen la autoridad de forma absoluta reprimiendo toda expresión contraria a su ideología e intereses. Llenan las cárceles de presos políticos. En un Estado autoritario hay abuso de autoridad, centralización del poder en un partido único, se suprimen libertades individuales y exige, mediante el miedo y la coerción obediencia y sumisión en cuanto a sus decisiones. Un régimen político autoritario puede darse tanto en países con países con partidos políticos predominantes ya sea de izquierda o de derecha. Ejemplos de países con un régimen político autoritario: China, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte, Turquía, El Salvador, Afganistán, e Irán.

Como puede apreciarse es muy distinta la situación del sector social y sus organizaciones entre un Estado democrático y un Estado autoritario. Para este tipo de Estado el sector social es percibido como una amenaza, una resistencia a su voluntad de regir y controlar la pluralidad y todos los aspectos de la sociedad. De ahí que acuda al cierre y marchitamiento del sector social y por ende de la sociedad civil. Un caso patético es el de Nicaragua donde la dictadura de presidente Daniel Ortega y su esposa han clausurado y confiscado los bienes de más de 5.500 ONG y ESAL, entre ellas la Cruz Roja y las organizaciones dependientes de la iglesia católica y comunidades religiosas. Y las organizaciones que aun quedan están obligadas a ejecutar solo los  programas y proyectos que el gobierno les ordene, limitando así su iniciativa y propia gestión.

La deriva autoritaria es la denominación que los politólogos han dado en llamar a la tendencia de un cambio profundo de ciertos Estados en la gobernabilidad de sus sociedades. Valiéndose de instituciones democráticas como las elecciones los políticos populistas acceden al poder para luego hacer reformas e intervenciones de corte autoritario que restringen o suprimen leyes e instituciones democráticas. La deriva autoritaria es una amenaza real para la existencia de las ONG y las ESAL y en su conjunto el sector social. En un país como Estados Unidos que se precia de ser paradigma de la democracia asistimos, perplejos e indignados, a la deriva autoritaria del presidente Donal Trump cuya política es imponer su ideario ultraconservador a estamentos tan importantes como las universidades, así como la supresión de USAID la agencia de cooperación internacional que ejecutaba programas económicos, sociales y humanitarios en muchos países del mundo mediante convenios con otros Estados, ONG Y ESAL.

Las decisiones más importantes que toma una sociedad son de índole política. Si la sociedad se confunde y toma en las urnas decisiones equivocadas, asume el riesgo y de ser gobernada por un presidente populista autoritario, que hará todo lo necesario por perpetuarse en el poder. Ante este peligro real, la sociedad civil de esos países debe de tomar conciencia, expresarse y movilizarse, tanto presencial como en las redes sociales junto a las familias y comunidades, para ofrecer resistencia a los intentos de restringir la democracia y clausurar sus organizaciones.  

La riqueza de la naturaleza reside en su biodiversidad. La riqueza de una sociedad lo es en su sociodiversidad. Una sociedad con una sociedad civil limitada y débil pierde su pluralidad, su diversidad, su capital social, institucional y relacional, empobreciendo la vida personal, social y comunitaria, donde cunde el miedo y la desconfianza ante el Estado autoritario. Esperamos, abrigamos la esperanza que el modelo de la deriva autoritaria no se extienda a más países democráticos por el bien y futuro de sus poblaciones.

       

Saturday, April 05, 2025

El encargo fiduciario entre los socios y socias de una ESAL

 

El encargo fiduciario entre los socios y socias de una ESAL u ONG

 

 

Luis Julián Salas Rodas

 

Sociólogo

 

Universidad Pontificia Bolivariana

 

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales

 

Universidad de Antioquia

 

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

 

Universidad París XII

 

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  El psicólogo y psicoanalista sueco Erik Erikson (1902 – 1994) estableció 8 etapas psicosociales del desarrollo humano. La primera etapa la denominó Confianza versus Desconfianza, la cual se da en el primer año de vida de los seres humanos. El recién nacido llega a un mundo extraño, desconocido, que le genera miedo y temor. El llanto es una expresión de esas primeras emociones. El bebé, para avanzar en su desarrollo, debe ir dejando la desconfianza, el miedo y los temores de su entorno y empezar a confiar en las personas y el mundo que lo rodea. Para que ello sea posible es menester, muy importante que la madre, o quien haga sus veces, le proporcione amor, afecto, ternura, caricias y atienda, además, sus necesidades materiales de alimento, abrigo, sueño, baño, aseo. El bebé es un ser dependiente, en un todo y por todo, pues no puede valerse por sí mismo, saber, sentir que es amado y cuidado. Solo así va dejando la desconfianza y va adquiriendo confianza y seguridad. Afirmaba Erikson que cuando, por diversos motivos, se instalaba la desconfianza sobre la confianza, el niño/a adquiría, de por vida, una actitud y una disposición a desconfiar de sí mismo y los demás tanto en sus relaciones sociales como en sus vínculos afectivos.

 La confianza entendida tanto como una virtud personal como pública se convierte, por así decirlo, en el “pegamento” que hace posible la integración, la cohesión social. La confianza puede definirse como aquella expectativa que se establece entre las partes para cumplir los pactos, los acuerdos convenidos, ya sea escritos o de palabra. En caso de incumplimiento de una de las partes se aplican las garantías respectivas. Traicionar o abusar de la confianza otorgada es un grave atentado en la continuidad de una amistad, un amor, un negocio, una autoridad, un acuerdo. Cuando, por diversos motivos o razones, se pierde  la confianza resulta muy difícil, en ocasiones imposible, restaurarla.  

 El sociólogo y politólogo estadounidense Robert Putnam define el Capital Social: como un conjunto de características de la organización social, presente en las estructuras de relaciones interpersonales e intersectoriales de una sociedad en forma de normas, redes de relaciones interpersonales y de confianza. (Capital social: premisas, problemas y perspectivas. Carolina Corao. Https://ve.scielo.org).

 El Capital Social presente en una sociedad tiene por fin facilitar la participación la cooperación, colaboración y coordinación de proyectos, programas, alianzas y actividades conjuntas de mutuo beneficio que permanecen en el tiempo.

 En el derecho mercantil el encargo fiduciario: es un acuerdo en el que se le confía a una entidad fiduciaria la administración de bienes o dinero de manera temporal. El objetivo es cumplir con una finalidad determinada. (Google). Las Entidades sin Ánimo de Lucro, ESAL, y las Organizaciones No Gubernamentales, ONG, pertenecen la denominado Tercer Sector o Sector Social cuyo propósito es aportar al bienestar y el desarrollo social, económico y cultural de grupos, familias y comunidades, revertiendo los excedentes financieros, si los hay, al cumplimiento de sus misiones institucionales. Para dicho cumplimiento estas entidades necesitan generar ingresos y construir y fortalecer un patrimonio. Los activos y el patrimonio de una ESAL o de una ONG no pueden ser repartidos a sus socios/as en caso de una liquidación. Ellos deben ser transferidos, por determinación de los estatutos, a otra entidad similar.

 ¿En que consiste, pues, el encargo fiduciario en una ESAL U ONG? Consiste en que el Estado y la sociedad ponen al cuidado de los socios/as la custodia, la vigilancia del cumplimiento tanto del objeto social como de la misión institucional, así como del patrimonio y los activos pertenecientes a la entidad. Ello se refrenda, se cumple en la aprobación o no tanto del informe social como de los estados financieros, previo dictamen de la revisoría fiscal. El Estado y la sociedad depositan en los socios/as la confianza, la fe, de que procederán siempre con honestidad, transparencia y debida diligencia en la supervisión de los actos y decisiones tomadas tanto por la junta directiva como por la dirección ejecutiva. En caso de que estas instancias obren contario a la Ley, los estatutos, reglamentos o Código de Gobierno Corporativo, si lo hay, es deber, obligación de los socios y socias convocar a los dignatarios de la organización a responder y rendir cuentas en una asamblea extraordinaria. Si no lo hiciere, la oficina de Inspección, Control y Vigilancia de las Entidades Sin Ánimo de Lucro, del departamento respectivo, puede intervenir mediante denuncia ciudadana o a mutuo propio; también lo puede hacer la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN. Ambas pueden aplicar sanciones administrativas y la primera tiene la potestad de cancelar la Personería Jurídica de la entidad investigada. 

 Los socios y socias de una ESAL u ONG tienen el poder de crear o liquidar, mediante una asamblea y el cumplimiento de requisitos legales, las entidades de acuerdo a circunstancias particulares. Este poder no lo tiene ni la dirección ejecutiva, ni la junta directiva.

 Es de anotar que el encargo fiduciario de un socio/a no se limita a ser convocado y participar en las sesiones, ordinarias y extraordinarias, de la asamblea para completar el quorum deliberatorio reglamentario. Todos los socios/as, si así lo desean, tienen, por derecho propio y estatutario, la facultad y la oportunidad de aspirar, de hacer parte de los estamentos directivos, de los comités y comisiones que tenga establecido la organización. No puede ser que por decisiones de la junta directiva o de la dirección ejecutiva se privilegie la participación de unos socios/as y se excluya a otros/as.

 El dar el consentimiento, ya sea por escrito o en forma oral, de pertenecer a una ESAL u ONG como socio/a, o de hacer parte de la junta directiva implica una responsabilidad legal y ética ante el Estado y la sociedad. El hecho de ser voluntario, sin retribución económica, no lo exime. En el caso de aceptación a la junta directiva se debe firmar un documento ante la Cámara de Comercio formalizando la misma. Al hacerlo asumen las condiciones legales impuestas por el Código de Comercio por acción u omisión frente a decisiones que hayan afectado el funcionamiento y la sostenibilidad de la organización, implicaciones que pueden afectar el patrimonio y situación financiera del asociado.

 En consecuencia, no es un favor, una deferencia que una persona natural hace a la invitación de la entidad de pertenecer a ella. Desafortunadamente muchas ESAL y ONG no tienen procesos y protocolos de inducción a los nuevos socios/as acerca de los derechos y obligaciones que implica la aceptación del encargo fiduciario. Dicha omisión suele acarrear que el nuevo socio/a asuma una posición pasiva ante los programas, proyectos y actividades de la entidad. Es responsabilidad de la junta directiva y de la dirección ejecutiva procurar su participación de acuerdo a sus conocimientos, experiencias e intereses. Ello implica, además, mantener canales y medios de comunicación, en forma regular, de las actividades y eventos de la institución. Es muy importante que el socio/a se sienta motivado, reconocido por sus aportes a su buena marcha en el cumplimiento de la misión institucional.     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Wednesday, November 27, 2024

¿Qué sucede cuando los miembros de una junta directiva de una ONG desconocen los estatutos y el Código de Gobierno Corporativo?

 

¿Qué sucede cuando los miembros de la junta directiva de una ONG desconocen los estatutos y el Código de Gobierno Corporativo?

 

 Luis Julián Salas Rodas

 

Sociólogo

 

Universidad Pontificia Bolivariana

 

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales

 

Universidad de Antioquia

 

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

 

Universidad París XII

 

Luijus34@gmail.com

 

@LuisJulianSalas

 

Blogs en Google: Familia y Otros; Juntas Directivas ONG; ONG y Gerencia Social

 

Medellín – Colombia

 

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  En Colombia existen dos figuras que representan la máxima instancia de autoridad y gobernabilidad en una ONG, a saber: la junta única administradora y la asamblea general de socios y socias. La primera consiste en que los nuevos miembros son nominados y elegidos por el sistema cooptación o sea por el voto de los integrantes de ella Los integrantes pueden funcionar tanto como junta directiva como asamblea general según sea el caso.  La segunda es cuando los asociados son convocados a reunirse, cita previa en una sesión, presencial o virtual, bajo un orden del día determinado y de acuerdo a los estatutos. En este artículo nos referiremos a las funciones y competencias estatutarias de la asamblea general de socios/as.

   El principio legal para crear una ONG, una Entidad Sin Ánimo de Lucro ESAL, es la voluntad de un grupo de socios/as que se reúnen para tal fin. En Colombia las ESAL son de tres tipos: corporaciones, asociaciones y fundaciones. Las dos primeas requieren de un número plural de personas para conformarla mientras que la tercera basta una persona que aporte un patrimonio que genere ingresos para su funcionamiento.

   Como máxima autoridad e instancia de gobierno la asamblea general de socios/as, de acuerdo a los estatutos, tiene competencias para aprobar la liquidación de la entidad, los estados financieros, la distribución de excedentes, si los hay, nombrar la junta directiva, aceptar o rechazar nuevos socios/as y nombrar y remover a la revisoría fiscal. la asamblea general tiene derecho a recibir información completa y oportuna tanto por parte de la junta directiva como de la dirección ejecutiva.

   Al ser nombrada por la asamblea general la revisoría fiscal, ya sea una persona o una firma privada, se debe a la asamblea y no a la junta directiva a quien debe supervisar y auditar tanto en la parte contable como financiera y dar informe, de acuerdo a los procedimientos legales, a la asamblea general. La revisoría fiscal tiene la potestad de acceder a las actas de la junta directiva y a citar a asamblea extraordinaria a los socios/as cuando así lo estime conveniente.

   Además de los estatutos, que son obligatorios, de Ley, cada vez es mayor el número de ONG que han venido incorporando y aplicando el Código de Gobierno Corporativo CGC, el cual es una herramienta que agrupa, que compila un conjunto de prácticas, normas y principios éticos y elementos de la cultura empresarial a través de los cuales se rige y controla la gestión de la organización para asegurar que los diferentes grupos de interés orienten su actuar al cumplimiento de los fines estatutarios y misionales de la entidad. A diferencia de los estatutos, el CGC es de carácter voluntario.

   Uno pensaría que tanto los estatutos como el CGC son instrumentos suficientes para asegurar que tanto los miembros de la junta directiva como los demás empleados de una organización obren siempre desde el cumplimiento de la Ley, de los principios éticos y el Código de Conducta de la organización; pero no siempre es así. Puede suceder qué ante un grave problema o contingencia, ya sea interno o externo, la junta directiva tome decisiones que requerirían consulta o autorización expresa de la asamblea general y se hizo caso omiso de ella. O que la revisoría fiscal no se enteró porque le fue ocultada la decisión. O que la junta directiva no resolvió, de manera favorable para la organización, un conflicto de interés de uno o unos integrantes O que ella actuó contrariando el Régimen Tributario Especial de la Dirección de Impuestos Nacionales DIAN. Otra situación podría ser la de haber puesto en riesgo o tomar decisiones equivocadas en el manejo de las inversiones o del patrimonio.  O recibir donaciones provenientes de operaciones de lavados de activos. O alterar las cifras de los estados financieros.

 Cuando una persona acepta, de manera formal y por escrito ante una autoridad competente, asume ante el Estado y la sociedad un encargo fiduciario de proteger con la debida diligencia que el patrimonio y los activos de la organización se destinen tanto al cumplimiento cabal del objeto social como a la misión institucional de la organización que decidió ser integrante. El encargo fiduciario significa que tanto el Estado como la sociedad confían en el buen desempeño, tanto individual como grupal, de los socios/as. El incumplimiento del encargo fiduciario, ya sea por acción u omisión, puede acarrear sanciones de acuerdo a normas del Código de Comercio, incluso a responder con el propio patrimonio.  Entonces, obrar con la debida diligencia implica manifestar, no aprobar y denunciar los actos y medidas tomadas ya sea por la junta o la dirección ejecutiva que vayan en contra de la Ley, los estatutos o el Código de Gobierno Corporativo. Quedarse callado implica ser cómplice e irresponsable. Estas acciones que perjudican la buena marcha de la organización deben ser puestas en conocimiento de la revisoría fiscal y de la asamblea general de socios/as mediante convocatoria extraordinaria, con agenda específica, según los estatutos y el CGC. La asamblea así convocada debe proceder, después de ser informada, con suficiente ilustración, a tomar los correctivos necesarios y si es del caso solicitar renuncias a quienes obraron de manera indebida, así como, también, reversar decisiones erróneas tomadas por la junta directiva. En estos casos la asamblea de socios/as debe intervenir y dejar de lado toda función protocolaria.

 En el caso que las omisiones o el encubrimiento provengan de la comisión de irregularidades de la revisoría fiscal la asamblea debe remover a la persona o a la firma, según sea el caso, y pon la denuncia penal ante las autoridades respectivas.

 Otra instancia, de acuerdo a la gravedad de las faltas, es acudir a las oficinas públicas de inspección, vigilancia y control de las Entidades Sin Animo de Lucro que funcionan en los departamentos y en el distrito capital de Bogotá. Estas oficinas tienen la facultad de conocer y supervisar no solo que las ESAL cumplan sus obligaciones jurídicas, contables y financieras estipuladas por la Ley, sino. Además, tienen la competencia legal de cancelar la personería jurídica, la representación legal y ordenar su liquidación de las ESAL; también expiden, a solicitud del interesado, el certificado de inspección, vigilancia y control.  Las funciones de inspección, vigilancia y control de las ESAL extranjeras radicadas en el territorio nacional la realiza la Superintendencia de Sociedades.  

 Una intervención acertada y oportuna de la asamblea general de socios/as se hace necesaria para corregir el rumbo de la organización, restablecer la legalidad y la gobernabilidad de la organización y evitar mayores conflictos. Cuando los distintos estamentos de una ONG cumplen sus responsabilidades y funciones no hay necesidad de acudir a los estatutos o al CGC. Ante los incumplimientos u omisiones es cuando se hace necesario y urgente acudir a ellos. Es en estos casos que se pone a prueba que también fueron concebidos y redactados, Si así lo fueron se hace más fácil resolver los problemas y conflictos que se presentan en y entre los distintos estamentos de la organización. Cuando no ocurre de esa forma no hay otra solución que acudir ante las autoridades o centros de arbitraje y conciliación. Es pues deber de la junta directiva, de la dirección ejecutiva y de la asamblea de socios/as revisar y actualizar, de tiempo en tiempo, los estatutos, los reglamentos y el CGC si lo hay.

  Ante la presencia de un entorno no habilitante, de incertidumbre y amenazas externas que ponen en riesgo la continuidad y sostenibilidad de las ONG es recomendable que ellas, independiente de su origen, tamaño y complejidad, se doten de un buen Código de Gobierno Corporativo que le proporcione seguridad y aminore los impactos negativos. EL CGC debe contener, además, unos Lineamientos Éticos, un Código de Conducta, una Manifestación de Conflictos de Interés, un Mapa de Riesgos y un Protocolo de Crisis. Recordemos que no se puede aprender a nadar en un naufragio. Para evitar el naufragio debemos, siempre, mantener la integridad física del barco y una tripulación bien entrenada y competente para llegar a buen puerto sobre todo en medio de tormentas y huracanes.   

  

 

Wednesday, November 08, 2023

 

 



De la declaración y resolución de los conflictos de interés en las juntas directivas de las ONG

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales

 Universidad de Antioquia

 Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

Universidad París XII

 Luijus34@gmail.com

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Cuando dos personas se conocen, se comunican y establecen relaciones cabe la posibilidad de que en un momento o situación determinada entren en disputa, en conflicto por divergir en opiniones e intereses. Los intereses tienen que ver con las conveniencias y necesidades particulares de las personas. El interés es una motivación, una disposición sicológica a estar atento y prestar atención para el logro de un  propósito explícito y definido. La divergencia de intereses es, pues, una consecuencia normal e incluso esperada de las relaciones humanas y sociales.

Los conflictos no son malos per se. Son dañinos cuando se acude a la violencia, a considerar al otro(s) no como un opositor sino como un enemigo que hay que destruir o eliminar. En todo conflicto se manifiesta una voluntad de poder entre las partes. Cuando los conflictos se resuelven de manera pacífica, por medio del diálogo, la mediación, la conciliación o el arbitraje son positivos porque propician el cambio, la transformación de un problema en una solución.

 Las organizaciones son creación humana. Es cuando un grupo de personas se reúnen para el logro de un objetivo, de un fin determinado. Y al ser creada por personas no escapan de ser influenciadas por la Condición Humana, por sentimientos, emociones, debilidades y fortalezas. Así que las organizaciones no están ausentes de presentar y generar conflictos de intereses entre sus integrantes. La no resolución adecuada de los conflictos en una organización puede llevarla crisis de gobernabilidad, incluso a su liquidación.

Si bien las Organizaciones no Gubernamentales ONG tienen como objeto social y misional el bienestar y desarrollo de las personas, familias y comunidades no están exentas, tampoco, de que se presenten conflictos de intereses entre sus miembros, en especial en sus juntas directivas. Un conflicto de interés se presenta cuando hay que elegir y decidir entre un interés personal y el interés común de la organización. Es decir que lo que se espera es que siempre espera que un miembro de la junta directiva deponga sus intereses particulares ante el bien superior de la organización. Y esto es así porque los activos, el patrimonio de una ONG, de una Entidad Sin Ánimo de Lucro ESAL pertenece por entero a la sociedad, tan cierto es que cuando se liquida una de estas entidades todo el patrimonio remanente debe pasar por Ley a otra entidad del Sector Social. La Ley también establece y prohíbe que los excedentes, resultado de la operación y la rentabilidad de las inversiones sea repartido, bajo ningún concepto a los socios/as de la organización.

La calidad de un socio/a activo en una ONG implica la aceptación de un encargo fiduciario tanto del Estado como de la sociedad. Encargo fiduciario quiere decir que se compromete a ser custodio, garante de que la entidad a la que pertenece aplicará, de manera legal y transparente, todos sus recursos disponibles al cumplimiento cabal tanto de su misión como de su objeto social. Es más, para que su elección como miembro de la junta directiva sea jurídicamente válida debe inscribirse, con su firma, en la Cámara de Comercio o en una   institución gubernamental que la vigila.

 Algunos tipos de conflictos de intereses en las ONG: 

 Influir en la toma de decisiones de colocación de inversiones en compañías donde se es socio:  

Muchas ONG cuentan con recursos de capital en su patrimonio que requieren ser colocados para obtener más valor e ingresos operacionales para cofinanciar los gastos administrativos y los proyectos. Suele darse que miembros de la junta directiva de una ONG sean a la vez socios o empleados de firmas financieras y ofrezcan dar a la entidad un margen mayor de rentabilidad por depositar sus dineros. En principio parece una propuesta atractiva, pero implica asumir riesgos. Conocí de primera mano un caso en que la firma financiera de la cual era socio un miembro de la junta directiva entró en crisis y se quebró. En dicha firma la ONG tenía dineros en CDT. Dicho miembro ocultó a la junta la delicada situación y no informo a tiempo la posibilidad de retirar los CDT. No lo hizo porque para él era más importante tratar de salvar la compañía que evitar la pérdida de la inversión de la ONG. En consecuencia, la firma se liquidó y la ONG perdió gran parte de sus activos y el miembro de la junta implicado debió renunciar a seguir siendo miembro de la junta. Recomendación:  prohibir la inversión de títulos valores en compañías donde los socios/as y miembros de junta tengan participación, intereses económicos y negocios.

Privilegiar la contratación de bienes y servicios de empresas donde los socios/as o miembros de la junta directiva sean propietarios o empleados:

Parece una práctica inofensiva que integrantes de las juntas directivas influyan en la dirección ejecutiva para que ella privilegie la contratación de bienes y servicios necesarios para el funcionamiento de la organización. La aceptación de esta práctica indebida implica un reconocimiento tácito de los intereses particulares de los negocios de los miembros y que en realidad prima la pertenencia a la ONG y a su junta directiva por los beneficios económicos indirectos que reciben de ella y no tanto por su aporte al desarrollo y cumplimiento de la misión institucional. Y se crea, además, un probable conflicto de interés cuando por alguna razón o circunstancia cuando los bienes y servicios contratados no tengan la calidad requerida, sean deficientes y afecten tanto la operación administrativa como el desarrollo de los proyectos. Situación que debe afrontar tanto la junta como la dirección ejecutiva. Recomendación: Recomendación: tanto la junta como la dirección ejecutiva deben abstenerse y no permitir ninguna presión de miembros para obtener tales privilegios.

Ser socio/a, hacer parte de la junta directiva y prestar servicios a la entidad sea por honorarios o un contrato laboral:    

Siempre es deseable que los socios/as y en especial los integrantes de una junta directiva reúnan conocimientos, experiencias y experticias para un mejor desempeño tanto individual como colectivo. Resulta, en ocasiones, que la ONG requiere los servicios de un experto en la ejecución de un proyecto o contrato y un miembro de la junta lo reúne y este se ofrece a realizar el trabajo no en forma voluntaria sino mediante pago ya se de honorarios o salario. Resulta que se presentan problemas en su ejecución por reclamos de la entidad contratante o la agencia de cooperación que señalan deficiencias de parte del miembro de junta en cuestión; y debe la junta tomar partido ya sea por aceptar la inconformidad del de

mandante o los argumentos de defensa del colega de la junta. En estos casos la junta directiva se ve enfrentada a resolver el conflicto de interés y si resulta que los demandantes tienen la razón, la decisión final implicaría la renuncia del colega a la junta. Decisión que afectaría el ambiente y las relaciones entre el resto de miembros de la junta.   Recomendación: no contratar trabajos por prestación de servicios o laborales con socio/as o miembros de la junta directiva para evitar futuros conflictos de interés que afecten el funcionamiento y la gobernabilidad de la junta directiva.

Influir en la selección y nombramiento de empleados de la organización:

Si bien la autorización de cambios en la estructura organizacional es competencia de la junta directiva no lo es en influir en la selección y nombramiento de las personas que ocupan los cargos. Esto es competencia exclusiva de la dirección ejecutiva quien selecciona y nombra, de acuerdo a un perfil de competencias, quienes conforman su equipo de trabajo. Cuando se acepta y se permite que algún miembro de la junta directiva, incluyendo al presidente/a, influya y determine en este asunto se abre la posibilidad de que se presenten conflictos de interés y acceso privilegiado de esos funcionarios con el miembro de la junta que lo postuló. Es la dirección ejecutiva quien tiene la prerrogativa de una comunicación directa con los miembros de la junta y ningún empleado puede saltarse este conducto regular y tener acceso a ellos, en especial si se presentan problemas de desempeño en su trabajo que impidan a la dirección ejecutiva a limitar su autoridad y a proceder a tomar medidas disciplinarias o a su destitución. Este tipo de conflicto de interés se agrava cuando entre el miembro de la junta y el empleado existe un nexo familiar.  Recomendación: los integrantes de la junta directiva deben abstenerse de influir o presionar a la dirección ejecutiva en la selección y nombramiento de los empleados de la organización.

Pertenecer como miembro de junta directiva a dos o más ONG con similar misión y objeto social: 

En el diverso y amplio mundo de las ONG coinciden en la sociedad ONG con similares misiones institucionales, objetos sociales y poblaciones atendidas. Entre ellas se dan relaciones tanto de alianza, colaboración, cooperación como de competencia en la búsqueda de recursos económicos y contratos con entidades públicas y privadas. El conflicto de interés, en este caso, ocurre cuando las ONG a la que es miembro una persona compiten entre sí para la adjudicación de un proyecto o contrato y él tiene acceso a dicha información.   Lo mismo acontece cuando un miembro de junta es funcionario público y este tiene poder de decisión en la adjudicación de un contrato Recomendación: En dichas situaciones al miembro de junta implicado queda obligado a declarar el conflicto de interés ante las juntas a las que pertenece y a ausentarse de las reuniones donde se trate y decida el tema en cuestión.    

No guardar la debida confidencialidad de la información de la junta directiva:

Tanto el conocimiento como la información son fuente de poder, de ahí la importancia de quienes tienen su acceso y control. Es a partir de la información y su procesamiento como los miembros de una junta directiva pueden tomar oportunas y acertadas decisiones. La confidencialidad de la información en una junta directiva se basa en la confianza y garantía de que no sea divulgada a terceros sin previo consentimiento de ella. Es muy importante cuidar y proteger la información sobre los asuntos internos de la junta directiva. Un ejemplo de como se viola la confidencialidad y se crea un conflicto de interés es cuando un miembro de junta de una asociación toma la información de la base de datos de sus asociados para utilizarla con fines comerciales para su propio provecho. Recomendación: Aprobar y hacer cumplir un Acuerdo de Confidencialidad en el manejo de la información por parte de todos los miembros de la junta directiva y de los asociados a la organización y estar siempre vigilante de custodiar el buen uso de la información que se genera en el funcionamiento de la junta directiva.

Uno de los componentes de un Código de Gobierno Corporativo es contar con documento sobre las políticas a seguir en los conflictos de interés. Dicho documento, que debe ser aprobado por la junta directiva, debe contener los siguientes aspectos: 

·         Definiciones

·         Políticas

·         Conflictos de interés potencial y aparente

·         Grupos de interés

·         Conductas que constituyen un conflicto de interés

·         Procedimiento a seguir ante un conflicto de interés

·         Sanciones

·         Difusión y socialización

Es necesario anotar que los conflictos de interés en una ONG no solo se circunscriben a la junta directiva sino a todos los estamentos de la organización y a las personas naturales y jurídicas con las que tienen relaciones. Las políticas sobre los conflictos de interés se complementan con el Código de Conducta que también debe hacer parte del Código de Gobierno Corporativo. Algunas organizaciones tienen Códigos de Ética, pero es un error por cuanto la ética es entendida como una reflexión sobre la moral, sobre el Bien y el Mal. Por lo tanto, la ética no es normativa ni puede compilarse en un código. Lo que si puede compilarse son las conductas de las personas, de ahí que es mejor hablar de un Código de Conducta que un Código de Ética. Si las personas son éticas, la organización es ética.  Lo que si es recomendable es establecer unos lineamientos éticos que rijan el proceder de todos los grupos de interés de la organización. Muy recomendable es establecer un Comité de Ética y Buen Gobierno como la instancia de conocimiento y resolución de los conflictos de interés de todos los estamentos y grupos de interés de la organización.  

Muy valioso que los miembros de una junta directiva tengan Sentido de Pertenencia a la organización. pero pertenencia no significa la apropiación indebida de los recursos. tanto tangibles como intangibles, de la organización en provecho propio o de terceros.